En Colombia, la anemia alcanza cifras alarmantes, convirtiéndose en un problema de salud pública que afecta en mayor medida a los niños en sus primeros 5 años de vida. De ellos, la población que más la padece son los niños menores de un año, en la cual al menos 1 de cada 2 tiene anemia nutricional. También se estima que 1 de cada 6 mujeres embarazadas presenta la enfermedad, convirtiéndola en una condición nutricional que afecta diversas poblaciones.

Esta enfermedad, que se presenta en la mayoría de los casos cuando el cuerpo no consume suficiente cantidad de hierro, puede mostrar síntomas como cansancio, palidez, pérdida de apetito, sueño, retraso en el crecimiento y bajo rendimiento escolar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la anemia como un problema mundial de salud pública que se presenta principalmente en países en vía de desarrollo y que ha llegado a afectar a 600 millones de niños en todo el mundo, donde al menos el 50 % de los casos se atribuyen a la carencia de hierro.

La anemia infantil es una enfermedad en la que la sangre tiene menos glóbulos rojos de lo normal, y aunque puede ser causada por parásitos y enfermedades hereditarias o adquiridas, el factor más común suele ser la falta de hierro, un nutriente necesario, especialmente durante la primera infancia y la niñez.

El gastropediatra Johon Garcés, explica que “esta enfermedad ocurre cuando hay una deficiencia en la cantidad de hierro, un nutriente esencial que ayuda a la formación de glóbulos rojos”. De igual manera Johon Garcés advierte que es “importante generar conciencia entre la comunidad médica, el gobierno y la ciudadanía sobre el impacto que tiene esta enfermedad, especialmente en los primeros años de vida”. Como medida de prevención, Garcés recomienda consumir una dieta adecuada, y aumentar la ingesta de alimentos con alto contenido de hierro.

En Colombia, los niños menores de dos años son particularmente vulnerables a sufrir de anemia, ya que la disponibilidad y variedad de alimentos en algunos casos es limitada. La variedad en la alimentación, un componente importante en la nutrición infantil, puede verse afectada por factores culturales, desinformación, la pobreza o incluso las prácticas alimentarias. En los niños, la deficiencia de hierro es una de las más prevalentes, lo que aumenta el riesgo de enfermedad, mortalidad y discapacidad temprana.

Ante esta problemática, el Ministerio de Salud y Protección Social ha venido adelantando iniciativas como el Programa Nacional de Prevención y Reducción de Anemia Nutricional en la primera infancia, para hacer frente a esta problemática. No obstante, la situación aún resulta preocupante ya que 1de cada 4 niños menores de 5 años presenta anemia.

Para hacerle frente a esta situación, de acuerdo con Garcés, es importante el acompañamiento de los padres en la alimentación de sus hijos, asegurándose de que obtengan un aporte de hierro adecuado para su crecimiento y desarrollo. Se recomienda, a su vez, el consumo de alimentos con alto contenido de hierro, vitaminas y minerales.