Desde Manuel Domingo Rojas Salgado quien pasaría a los libros de historia como el primer mandatario electo de Cartagena, Le siguió, Nicolás Curi Vergara, quien a pesar de estar relacionado con graves escándalos de corrupción, fue elegido tres veces. Luego, Gabriel García Romero, y siguen en su orden Guillermo Paniza, Carlos Díaz, Alberto Barbosa, Judith Pinedo, Campo Elías Terán, Dionisio Vélez, Manuel Vicente Duque, Sergio Londoño, Antonio Quinto Guerra y los designados; Ninguno se salvó de investigaciones relacionadas con la gestión al frente de la Alcaldía. Algunos pagaron cárcel, otros domiciliarias o millonarias multas por irregularidades cometidas durante los años que estuvieron manejando las riendas de la ciudad.

Ese cuadro desolador, es el reflejo de la actitud que debemos enfrentar el próximo 27 de octubre para no seguir equivocándonos en seguir creyendo a los embaucadores que se disfrazan de pueblo para seguir haciendo daño a la gente en estado de vulnerabilidad que a la postre son presa fácil de estos calanchines de la política, que nunca lograran superar las múltiples dificultades de conquistar reformas para la ciudad sobre políticas públicas, la modernización de una sociedad basada en la libertad y en un marco de convivencia, porque les interesa más cumplirle a sus financistas.

De ahí que muchas personas renunciaron de las posiciones que ostentaban para aspirar a la codiciada alcaldía de Cartagena y al concejo Distrital, buscando según ellos el verdadero cambio social, bajo cierta excepción de los aspirantes a ocupar estas corporaciones, la gran mayoría lo que buscan de llegar al poder es la de cumplirle a esa clase política que han mantenido bloqueada a la comunidad por el incumplimiento de sus promesas y no les importa afrontar los problemas que preocupan a los ciudadanos.

Es cierto que de los 15 a la alcaldía y 200 al concejo, hay algunos que con seguridad contribuirán a realizar ese cambio en la ciudad, después de haber soportado una década de saqueo, robo y mala administración. Es imprescindible hacer el cambio social que el pueblo demanda a gritos. ¡Ya está bueno, de seguir eligiendo a nuestros verdugos! Por esto no hay excusas de equivocarnos en esta ocasión; estudien las hojas de vida de cada uno; que han hecho para merecer llegar a ese cargo tan importante; porque quieren al menos en la campaña proselitista estar cerca del pueblo y después le dan la espalda; porque siguen difundiendo que con ellos se proyectará desde el distrito la esperanza de un pueblo que se debate entre el desesperanza, desviación de fondos, entrega total a los financistas y su aspiración de mayores niveles de participación, de justicia y de igualdad; porque todos conocen y han participado en la transición que requiere el cambio sin completar y lograran recomponer lo que está mal planeado. O sea, todos saben que algo anda mal en la administración distrital desde hace más de una década y por eso toman como caballito de batalla las irregularidades de los exalcaldes, me pregunto: ¿porque si conociendo de antemano lo que está ocurriendo con los recursos del estado, no se convirtieron en veedores y denunciaron a tiempo estos hechos, evitando que desaparezca de las arcas distritales, los dineros de la salud, educación y de infraestructura? Para nadie es un secreto que el desvío de los dineros y pérdida del mismo existe; pero los autores y recuperación del dinero NO.

Por eso no se puede perder más tiempo. Es absolutamente inaceptable seguir con ambigüedades. Hay que afrontar con decisión y firmeza una labor de escogencia para que cese la horrible noche, no me cansare de manifestar que esto es un gran negocio dónde se hacen favores a cambio de libros, de ahí que siete de los 13 involucrados en el peor escándalo de corrupción en Cartagena, quieran repetir, por eso se necesita la concientización de todas las fuerzas; todas las ideas, todas las voluntades y todas las ilusiones colectivas, para frenar esto, Una labor de reestructuración social que el pueblo cartagenero exige sin más dilación, para acabar con los abusos de la corrupción. Escojamos a los mejores de los: 15 ASPIRANTES A LA ALCALDIA Y 200 AL CONCEJO BUSCAN EL PODER EN CARTAGENA.

Por: William Hundelhausen Carretero
Presidente Nacional APIC

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