Dieciséis enfermeras que trabajan en la unidad de cuidados intensivos del hospital Banner Desert Medical Center, en la localidad de Mesa, están embarazadas.

En una conferencia de prensa, las mujeres bromeaban  con que debía haber algo en el agua, o que tal vez todas se habían puesto de acuerdo para tomar las vacaciones de navidad. La enfermera Paige Packard en una conferencia de prensa dijo “sé que un par de nosotras se realizaron tratamientos de fertilidad”. “Así es como terminé enterándome de que todas estábamos embarazadas. Packard añade que, Yo estaba como: “Oh, bueno, yo no planeé esto. ¿Tenemos algún pacto secreto del que yo no esté enterada?”.

Las enfermeras dijeron que a todas les gusta ir a la cafetería a satisfacer algunos de sus antojos provocados por el embarazo. Una de ellas contó que un día le pidió a un empleado de la cafetería hacer que la barra de ensaladas fuera más “amigable con el embarazo” y sugirió que se incluyeran pepinillos y aceitunas. “Al siguiente día había pepinillos y aceitunas”, dijo la enfermera.

Las enfermeras contaron también que los pacientes ya habían empezado a notar las barriguitas en la unidad de cuidados intensivos. Su compañera Jolene Garrow agradeció a los colegas que han intervenido para hacer trabajos que las mujeres embarazadas no pueden hacer, como lidiar con enfermedades contagiosas como la tuberculosis y el herpes zóster, o realizar algunos tratamientos para pacientes con cáncer.

Un funcionario del hospital dijo que desde hace meses se preparan para la inminente escasez de enfermeras puesto que ellas darán a luz entre septiembre y febrero, tendrán un permiso de maternidad de 12 semanas.

El hospital le dio a cada una de las enfermeras un mono especial con una frase “Relájate… ¡mi mamá es una enfermera en Banner!”