La erupción del sábado pasado del Anak Krakatoa que dejo como consecuencia en un mortal tsunami en Indonesia provocó también la destrucción de parte del volcán, ubicado entre las islas de Sumatra y de Java.

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Esta combinación de imágenes tomadas por la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón muestra el volcán Anak Krakatoa el 20 y el 24 de diciembre, antes y después de la erupción, lo que comprueba la deformación de su estructura.

La Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón comparó imágenes satelitales tomadas antes y después de su erupción y así comprobó que la cara sudoeste había desaparecido.
«El desafío ahora es interpretar qué podría estar pasando en el volcán y que podría ocurrir a futuro», explicó Dave Petley, de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), tras analizar las imágenes. Además, defendió la hipótesis de que un deslizamiento de tierra, en su mayoría submarino, fue el causante del tsunami que mató a unas 430 personas, mientras que unas 150 continuaban desaparecidas. El número de heridos, en tanto, fue elevado a 7.202.

Las autoridades advirtieron a la población mantenerse a al menos un kilómetro de la costa, ya que no descartan que se produzca un nuevo tsunami. Este temor también está avalado por las imágenes satelitales posteriores a la explosión, que muestran ondas concéntricas que son irradiadas desde la isla en la que está el Anak Krakatoa y que son provocadas por erupciones en curso. «Desde el 23 de diciembre, la actividad no ha parado. Anticipamos una mayor escalada», advirtió el secretario de la agencia geológica local, Antonius Ratdomopurbo.

Además, la ceniza que continuó arrojando el volcán obligó este jueves a las autoridades a desviar todos los vuelos entre Java y Sumatra. «Hay peligro de más erupciones. La gente podría ser alcanzada por las rocas, flujos piroplásticos y ceniza espesa», expresó, por su parte, el vocero de la Agencia Nacional de Gestión de Catástrofes, Sutopo Purwo Nugroho.