La Campaña Naval y Fluvial contra el narcotráfico denominada en Colombia como “Orión II” contó con la participación de 17 países fronterizos y comprendió la ejecución de operaciones combinadas de manera simultánea entre del 1 al 30 de octubre de 2018. Estas operaciones se realizaron en las fronteras marítimas y fluviales organizadas en tres sectores denominados: Antillas, Pacífico y Caribe Sur, y Amazonía, logrando cerrar los espacios fronterizos al delito trasnacional de narcotráfico.

Durante esta exitosa campaña se logró la incautación de 27,2 toneladas de cocaína, 5,6 toneladas de marihuana, 3.8 toneladas de insumos sólidos, 672 kilos de pasta base de coca y 12.839 galones de insumos líquidos. De igual forma, las operaciones permitieron la captura de 143 narcotraficantes y el decomiso de cerca de millón y medio de dólares, que equivalen a más de 4.600 millones de pesos.

Las operaciones se enfocaron en combatir el tráfico de estupefacientes en las áreas geográficas bajo la jurisdicción de cada uno de los países participantes y en aguas internacionales del océano Pacífico oriental, el mar Caribe sur y la región de la Amazonía, a través de la integración de medios, capacidades e inteligencia de los 17 países participantes, para negar a las organizaciones delincuenciales transnacionales, el uso de dichas regiones fronterizas para el narcotráfico.

Para lograrlo se crearon centros de fusión de inteligencia internacional y todo un sistema de reacción compuesto por una base de datos de alertas internacionales, un formato de intercambio de información entre países participantes, así como reuniones de seguimiento, análisis de las amenazas, el impacto y seguimiento diario de cada una de las operaciones combinadas.

El éxito del bloqueo marítimo y fluvial generado en el Plan de Campaña Orión II, está en aprovechar y disponer en la medida de nuestras capacidades, los medios y recursos que nos permitan cerrar todas las rutas y corredores que tradicionalmente utilizan estos grupos narcotraficantes y obstruyendo las nuevas rutas que pretendan implementar para el tráfico de drogas.

Las instituciones participantes fueron la Armada Nacional de Colombia, las Fuerzas Armadas en las Antillas Francesas, Aduana Francesa, la Marina de Brasil, la Policía Federal de Brasil, el Servicio Nacional de Guardacostas de Costa Rica, la Armada de Ecuador, la Fuerza Naval de El Salvador, la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Sur de los Estados Unidos de América, la Armada de Estados Unidos de América, el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos de América, la Secretaría de Marina de los Estados Unidos Mexicanos, la Policía Nacional de España, la Marina de la Defensa Nacional de Guatemala, la Fuerza Naval de Honduras, el Servicio de Guardacostas del Caribe Holandés, el Servicio de Guardacostas de Jamaica, la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, el Servicio Nacional Aeronaval de Panamá, la Marina de Guerra de Perú, la Armada de la República Dominicana, y el Servicio de Guardacostas de Trinidad y Tobago.

Dentro de los objetivos planteados y alcanzados, se logró mayor cobertura y control del narcotráfico en la región, gracias a la disposición de medios y capacidades de los países participantes, afectando directamente la cadena de valor del narcotráfico y negando el uso de las aguas jurisdiccionales a las organizaciones delincuenciales transnacionales de cada uno de los países de la región, gracias al bloqueo marítimo y fluvial del tráfico de estupefacientes en las áreas operacionales del mar Caribe sur, el océano Pacífico oriental y la Amazonía.

El éxito de esta campaña fue fruto de las excelentes relaciones de Colombia con otros países, especialmente la hermandad entre las Marinas y servicios de Guardacostas de los países de toda América, con los cuales se han generado espacios abiertos de diálogo y de intercambio de información con los 17 países de la región.