Tomarse unos días fuera de la rutina es la excusa ideal para planear una escapada donde poder olvidarnos del mundo y sus preocupaciones. Si estás pensando en un viaje, te proponemos como destino la ciudad de Río de Janeiro: una urbe cosmopolita, llena de vida, historia y alegría carioca. En esta nota te contamos cinco formas de sacarle el jugo a este destino en unos pocos días.

  1. Planear anticipadamente
    Río de Janeiro tiene una oferta de actividades que varía según la edad, personalidad y presupuesto de cada turista. Es por esto que antes de viajar se recomienda buscar en Internet paquetes all inclusive con paradas obligadas en el Cristo Redentor, en Ipanema y en las playas de Copacabana, ya que son la opción que mejor equilibra precio y variedad de servicios. Una vez elegido el paquete, se puede hacer una lista de actividades y distribuirlas como más te convenga.
  2. Comprar entradas por Internet
    Lugares emblemáticos como el Pan de Azúcar o el Cristo Redentor del Corcovado reciben diariamente miles de turistas, razón por lo cual las colas son muy largas. Por eso siempre es mejor comprar las entradas de manera online. No es necesario hacerlo con mucho tiempo de anticipación, pero sería prudente comprarlas cuando tengas los pasajes y el alojamiento reservados. Las atracciones cuentan con páginas oficiales que contribuyen a que la venta online sea segura y efectiva.
  3. Conocer Búzios
    Búzios es uno de los balnearios más famosos de todo el mundo y se encuentra a tan sólo 180 Km de Río, por lo que sería una lástima no conocerlo estando tan cerca. Muchas empresas de turismo locales ofrecen tours náuticos que parten temprano a Búzios y vuelven a última hora. Sus precios son económicos y también brindan la posibilidad de quedarse en el puerto por una noche y dos días.
  4. Siempre contar con dinero en efectivo
    La mayoría de los comercios operan con tarjetas de crédito o débito, al igual que los restaurantes e incluso los puestos de venta de artesanías. Por lo tanto, si deseas comprar reales lo mejor es adquirirlos en agencias de viaje. Sin embargo, tener dinero en efectivo es necesario ya que las tarjetas suelen tener un límite de extracción diario. No hace falta llevar una gran cantidad, sólo lo suficiente para poder solucionar cualquier eventualidad.
  5. Llevar a la playa sólo lo indispensable
    Una de las mejores ventajas de Río es que sus playas se encuentran dentro de la ciudad. Gracias a esto se puede ir a la playa de sandalias, con algo de dinero, protector solar y una toalla. La cercanía de los balnearios a la mayoría de los hoteles evita tener que cargar con mochilas, bolsas o alguna otra cosa que nos genere un peso adicional y nos obstaculice disfrutar plenamente.