5 creencias populares que destruyen las relaciones de pareja

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ParejaPor José Alonso Peña (Coach y psicoterapeuta)

Las relaciones de pareja son uno de los temas que están en nuestro discurso todo el tiempo. En los cocteles, en las reuniones familiares, en las películas, en los chistes, en las historias de la farándula, en las discusiones con nuestros amigos y casi a todo lugar al que vamos, nuestra cotidianidad está inundada de historias, preguntas, consejos y mucho contenidos e ideas las relaciones de pareja, el amor y el sexo.

En todas esas conversaciones cotidianas, existen varias creencias que escuchamos desde que somos chicos. Frases que repiten nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros amigos y hasta las canciones. El amor es un sentimiento tan frecuente en nuestras vidas, que todos tenemos una definición de él, una opinión sobre qué es amar y qué no, una postura sobre qué hace que funcionen o se destruyan las relaciones de pareja. Cada uno de nosotros la crea teniendo como base nuestra historia.

De esas frases hay infinidad de ellas que se repiten tanto que como cultura empezamos a asumirlas como “verdades sobre el amor” y se convierten en mandatos inexorables. Algunos de estos guiones se van modificando con el paso del tiempo y otros se mantienen a través de los siglos. Algunos de ellos son sanos y ayudan a las relaciones de pareja y otros de ellos tienen la particularidad de intentar mantener las relaciones a flote mientras que paradójicamente las van destruyendo.

En el ejercicio de la psicoterapia de parejas, veo constantemente cómo estas frases son un gran obstáculo para construir sanamente el amor y mantener a flote la relación y la individualidad de cada uno de sus integrantes. Hoy traigo algunas de ellas, invitándote a que las pienses y las reestructuras si así lo consideras necesario.

1. La ‘media naranja‘

Considero que esta es una de las creencias más nocivas a la hora de entablar relaciones de pareja y también a la hora de salir al mercado de la seducción y la conquista. Esta creencia carga con la idea de que si no estamos en pareja estamos “incompletos”, por lo tanto necesitamos de alguien que nos ayude a ser felices, a estar completos.

Claro, es probable que encuentres una pareja, sin embargo, corres el gran riesgo de que poco a poco, a futuro, tu pareja no te “complete” realmente, pues esa es una tarea individual, la de lograr sentirnos completos. Esta idea, nos pone en riesgo de aburrirnos de nuestra pareja o de que esta nos aburra. Busca otra naranja completa… ¡O un limón! No importa, desde que el otro sea un ser que se sienta completo.

2. Todo el tiempo juntos

Pasar todo el tiempo con tu pareja es algo soñado. Estar juntos en todo momento y todo lugar es una idea que las novelas y las comedias románticas nos han vendido muy bien. Sin embargo, tiene un riesgo y es que podemos empezar a perder nuestro contacto con nosotros mismos, nuestros gustos, nuestros pasatiempos y hasta nuestros amigos. No ahogues el tiempo de tu pareja y, al mismo tiempo, también busca cosas para hacer en tu espacio libre o actividades que hagan sin la necesidad de la compañía de tu pareja. Estos espacios son fuentes poderosas de crecimiento y enriquecimiento también para el mundo de la pareja.

3. Seguiremos como cuando éramos novios.

Esta es una de las ideas más románticas de las parejas cuando inicias su convivencia luego del matrimonio o de tomar la decisión de compartir el mismo techo. La convivencia exige manejos de tiempo, dinero, comunicación y tolerancia muy diferentes a los que exige el noviazgo, por lo tanto es importante entender y prepararse para esta nueva etapa. Claro, si hay cosas sanas y enriquecedoras para mantener desde el noviazgo ¡bienvenidas!. Enfócate también en incluir estos nuevos elementos a la convivencia y ten claridad en que las cosas cambiarán.

4. Mi pareja satisface mis necesidades emocionales

En el discurso de aquellos consultantes que llegan a mi buscando pareja, encuentro ideas como: “es que necesito alguien que me haga compañía”, “alguien que me haga feliz”, “Alguien que me lleve a soñar”, “alguien que me acaricie”. O cuando están en pareja, escuchamos frases como: “no se qué haría sin mi pareja, no puedo vivir sin él o ella”.

Estas frases son altamente románticas y se escuchan muy bonitas. Además de su belleza y poesía, cargan un gran peligro y es el de quitarnos poder. Cuando ponemos en nuestra pareja la responsabilidad de la satisfacción de nuestras necesidades, nos desempoderamos y, al mismo tiempo, podemos correr el riesgo de hacer que el otro se canse o simplemente no se sienta seguro de asumir esa responsabilidad.

5. Soy Tuyo – tuya

Esta creencias es también muy romántica y al mismo tiempo puede ser hasta sexy. El peligro de esta creencia es que puede atraer a la relación ideas de posesión y límites a la libertad psicológica, emocional y corporal del otro. Esta es la creencia popular, por ejemplo, que sustenta los celos y esas dinámicas machistas que limitan la acción de la pareja.

No eres dueño o dueña de tu pareja. Eres un acompañante de su cotidianidad con quien has creado una mitología y muchos acuerdos de convivencia. Basta con confiar en que los cumpla, de ahí en adelante, es responsabilidad de él o ella. Mas no eres dueño o dueña de su cuerpo, su proyecto de vida o su forma de ser.

¿Alguna de estas creencias acompaña tu relación de pareja? ¿Has sido víctima de alguna de estas creencias? Revísalas y pregúntate si pequeños cambios pueden hacer cambios satisfactorios a tu relación.

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