La miopía se ha convertido en uno de los problemas de visión más prevalentes en nuestra sociedad actual, siendo el foco principal de muchos de los artículos en All About Vision. Causada por las malas costumbres que hemos adoptado y que contribuyen a la aparición de esta, debemos tener claro cómo proteger la salud de nuestros ojos y evitar sufrir los efectos de la miopía. Es por ello que, a lo largo de esta entrada, hemos recopilado algunos consejos que puedes seguir para evitar su aparición en la medida de lo posible.

¿Qué es la miopía?

La miopía se trata de un problema de visión que hace que los pacientes perciban borrosos los objetos de la lejanía. Debido a la miopía, a diferencia de un ojo sano en el que la luz entra a través de la córnea, pupila y cristalino y se enfoca sobre la retina, la imagen se forma en su lugar delante de la retina. Esto puede deberse bien porque la córnea, el cristalino o ambos son muy potentes, o porque el ojo presenta una longitud superior a la media.

Es importante mencionar que la miopía tiende a afectar a ambos ojos, aunque puede manifestarse en estos con diferentes grados de intensidad.

Tipos de miopía

Distinguimos dos tipos principales de miopía:

  • Miopía simple: cuando los pacientes que la sufren presentan menos de 6 dioptrías. Se trata del tipo de miopía más frecuente, pudiendo estabilizarse entre los 18 o 20 años de edad. Si bien no puede prevenirse, sí es detectable a través de exámenes oftalmológicos completos que pueden ayudar a corregirla a través del uso de gafas, lentes de contacto o diferentes intervenciones quirúrgicas.
  • Miopía magna: se define miopía magna o patológica cuando el paciente supera las 6 dioptrías. Esta tipología suele deberse a una elongación excesiva del globo ocular, lo que puede llevar a su vez a cambios degenerativos a nivel de retina que afectarán considerablemente a la visión de la persona que la padece. Todo aquel que padezca de alta miopía deberá realizar revisiones periódicas para conocer el estado del fondo de sus ojos.

Trucos para evitar la miopía

En los siguientes apartados, procederemos a recopilar algunos consejos para evitar la aparición de la miopía y proteger, al mismo tiempo, la salud de los ojos:

La regla del 20-20-20

Usar la vista de cerca durante demasiado tiempo implicará un esfuerzo extra para tus ojos que acabará por provocarte fatiga visual, una de las causas de la aparición de la miopía. Para evitar esto, puedes hacer descansos cada 20 minutos durante 20 segundos, mirando para ello a cualquier objeto que esté situado a 20 pies de ti (5 metros de distancia).

Evita forzar la vista

Es posible que, incluso sin darte cuenta, realices tareas que te obliguen a forzar la vista y acaben poniendo en peligro tu salud visual. Ante todo, procura no leer o ver la televisión en habitaciones con escasa iluminación, encendiendo la iluminación suficiente que permita llevar a cabo dichas tareas sin necesidad de forzar la vista.

Usa las gafas apropiadas

Las sobrecargas de trabajo de visión próxima pueden acabar causando problemas de visión que, aunque similares a la miopía, son diferentes en naturaleza. Es por ello que, bajo estas situaciones, se recomienda recurrir a pequeñas ayudas como gafas para ver de cerca que ayuden a restablecer el equilibrio visual y solucionar, de esta manera, el problema.

No te frotes los ojos

Evita tocarte los ojos sin antes haberte lavado las manos apropiadamente para no exponer tus ojos a patógenos perjudiciales. Además, el simple hecho de frotarlos debilita la red de colágeno presente en ellas y que se encarga de preservar la curvatura de la córnea.

Mantén hábitos de vida saludables

Por último, pero no por ello menos importante, hemos de destacar el importante papel de los hábitos de vida saludables en la preservación de la salud de los ojos y, por lo tanto, en la prevención de la miopía. Mantente hidratado y asegúrate de obtener la nutrición que necesita tu organismo, incluyendo en tu dieta elementos como el Omega 3 o las vitaminas A, C y E, beneficiosos para la salud visual.

Tratamientos para la miopía

A la hora de buscar tratamiento para la miopía, existen diferentes opciones a las que pueden recurrir aquellos que la padecen:

  • Gafas: el método más frecuentado para lidiar con los problemas visuales que acarrea la miopía. Las gafas nos ayudan, mediante el uso de lentes previamente graduados y colocados delante de nuestros ojos, corregir el lugar en el que se produce la refracción de la luz en el ojo para que podamos ver bien tanto de cerca como de lejos.
  • Lentillas: otra opción a la que también se suele recurrir es al uso de lentillas para el tratamiento de la miopía. El planteamiento es similar al de las gafas solo que, a diferencia de éstas, las lentillas se emplazan directamente sobre los ojos para conseguir el mismo efecto que las lentes de las gafas.
  • Cirugía: existen diferentes intervenciones quirúrgicas que pueden ayudar al tratamiento de la miopía, y que dependerán de la fisiología que presente cada paciente. El oftalmólogo deberá considerar todas estas particularidades durante su consulta preoperatoria para indicar el tipo de operación que resulta más adecuada para el paciente.