9 de abril

Hoy, 9 de abril, se conmemora el día nacional de las víctimas en Colombia, fecha aprobada en el 2011 por el entonces presidente Juan Manuel Santos, como una manera de reivindicar y escuchar las historias de todas aquellas víctimas que ha dejado el conflicto armado en el país.

La guerra en Colombia ha dejado cerca de 8,3 millones de afectados en los últimos 60 años, con un impacto mayor en mujeres, niños y niñas, y poblaciones étnicas afro e indígenas. El 89% (7.4 millones de estas personas) han sido víctimas de desplazamiento forzado.

Esta fecha representa una oportunidad única para enviarles a las víctimas un mensaje al unísono de un país que busca ponerle punto final a su prolongado conflicto. Por eso, cada 9 de abril hace ochos años, Colombia no solo recuerda el asesinato del líder social y candidato a la presidencia de la república Jorge Eliécer Gaitán y el caos que cubrió a Bogotá y otras ciudades del país después de su muerte. Este es ahora un día para mirar atrás y tomar conciencia de la estela de dolor y sangre que la polarización, a través de las armas, ha dejado de herencia.

En este día las organizaciones y mesas de víctimas serán protagonistas en todo el territorio Nacional. Durante todo el mes se realizarán múltiples actividades organizadas entre las personas sobrevivientes del conflicto armado. También participaron entidades del Estado, cooperantes internacionales, universidades, asociaciones, fundaciones y otros actores sociales.

En Bogotá, durante el primer acto de la conmemoración del 9 abril, el director de la Unidad para las Víctimas, Ramón Rodríguez Andrade, aseguró que la entidad tiene “grandes retos para atender a la población víctima del país y es una tarea que conlleva un esfuerzo interinstitucional que se está llevando a cabo”

En medio del evento, el director de la Unidad, junto a Gloria Salamanca, víctima de desaparición forzada, plasmaron sus huellas como un símbolo de unidad entre la entidad y los más 8 millones de víctimas. Estas huellas con pintura fueron un acto conmemorativo llamado “Deja tu huella en el árbol de la vida”.