A Alejandra Pizarnik

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Poeta de sombríos laberintos
y pinceladas de áurea luz,
donde se fusionan sus yo alternos
para reconciliar con el mundo
su poética innovadora y audaz.

Corazón y piel del surrealismo,
que coquetea con la muerte
en ese claro oscuro silente
de un insondable amanecer.

Alma de nostalgias y soledad
navegando sobre olas grises,
anclando sus versos profundos
en la playa ámbar de la eternidad.

Gaviota que emigró temprano
sobre el abismo y la tempestad,
para entonar su lírica expresiva
ante la deidad de Calíope y Erato,
durmiendo el sueño perpetuo
al abrigo de un empíreo añil.

Por: Rossi Er