A propósito de un artículo compartido por mi amigo Carlos Javier Jarquín, publicado en este prestigioso Periódico, titulado: Madres solteras “pandemia” mundial. Mi opinión al respecto aunque algunos deban diferir de mi punto de vista o forma de pensar.

Hay dos cosas elementales que pienso debemos tomar en cuenta. Cuando pones el ojo a un par tuyo ha de haber un proyecto de vida, si no lo existe ese es el problema. Después de los setenta con el famoso auge de la liberación femenina una parte de la teoría marxista, se hizo con el único y firme propósito de destruir la familia y el concepto de sociedad con el que hemos convivido y adoptamos dentro de nuestros conceptos mentales y conciénciales a través de la historia en nuestra humanidad y más aún en América Latina. Sabemos que dentro de las teorías comunistas ha habido siempre un propósito malévolo para darle a los estados marxistas el caudal de niños y jóvenes que después se convertirían en adultos defensores de esas teorías erráticas del comportamiento humano.

Hace muchos años nos placía encontrar a papá y mamá reunidos en casa o cuando ellos regresaban corríamos a encontrarlos, ahora esa práctica es un espejismo desear verla. Entonces surgieron los conceptos de madres solteras y otras cosas que hemos ido viendo en el correr de los años. No es cierto que la humanidad sea irresponsable.

Hay quienes han estado detrás de este comportamiento. La humanidad a los ideólogos les ha hecho el favor.  Se destruyó la familia y consecuentemente se ha ido destruyendo el concepto de estado y derecho. Ahora derivado de esto vemos no solo la liberación femenina sino la aceptación de matrimonios entre el mismo sexo con posibilidad de adopción, cuando sabemos que el núcleo de la familia con un hijo engendrado dentro del matrimonio es el fundamento de una sociedad con reglas, principios y objetivos.

No es que sea anticuado, si alguien dirá o se oponga a mi punto de vista. Sucede que cuando vemos defectos o conducciones y condiciones erráticas debemos ver siempre la raíz desde donde se originan sus causas. No es el efecto el problema, sino su nacimiento de una tergiversación burda en contra de conceptos de orden lógico y fundamental. De ahí otras consecuencias adyacentes.

28 de mayo de 2020

Por: Julio García Chavarría
Leo Acosta, Sueño de luna
Nicaragua-Centroamérica
Poeta, escritor y colaborador en Radio Satelitevisión y Americavisión (Rep. de Chile)