Es normal que a los padres les preocupe el crecimiento y desarrollo de sus hijos, y por ello buscan tomar las mejores decisiones. Uno de los aspectos en los que suelen poner más atención es la alimentación, que relacionan con una mejor salud. En efecto, una nutrición adecuada es fundamental para que los niños logren un potencial adecuado en crecimiento, en el desarrollo de su cerebro, adquisición de capacidades y para muchas otras funciones.

En este texto hacemos un breve recuento de los datos más importantes acerca de la nutrición en la infancia:

La alimentación debe ser balanceada.

Esto significa que los niños deben consumir cantidades adecuadas de macronutrientes, esto es, combinar adecuadamente las cantidades de:

  • Carbohidratos: Almidones y azúcares, prefiriendo siempre frutas y vegetales, además de granos integrales
  • Grasas: Preferentemente “buenas” como aceites vegetales y pescados
  • Proteínas: Tanto de origen animal (res, pollo, pescado, lácteos, huevo) como vegetal (frijoles, lentejas, soya)

Este balance se logra teniendo una variedad amplia de alimentos y combinándolos adecuadamente. Dicho balance también incluye limitar el número de alimentos ricos en calorías, azúcares y grasas, habitualmente conocidos como “comida chatarra”.

La alimentación debe ser rica en micronutrientes.

Los micronutrientes, habitualmente englobados dentro del término “vitaminas y minerales” incluye una serie de elementos indispensables para el funcionamiento adecuado del organismo. Vitaminas como la A y la D, y elementos como el Hierro, el Yodo y el Zinc son fundamentales. Esto es particularmente importante en Colombia, ya que los resultados de la Encuesta Nacional de la Situación Nuricional (ENSIN 2015) mostró que la prevalencia de anemia en niños de 0 a 4 años es de 24,7% en promedio, aunque disminuye a 8% en la edad escolar de 5 a 12 años. En este mismo grupo de edad la prevalencia de algunas deficiencias es alta, por ejemplo: Vitamina D 21%, Yodo 8%, Zinc 36%. De ahí que se considere prioritario que dichos nutrimentos se encuentren en los alimentos que los niños consumen de forma regular.

Vigilar el tamaño de las porciones.

La cantidad de alimento que consumen los niños suele ser objeto de errores de percepción y de subjetividad. Esto quiere decir que frecuentemente a sus padres o cuidadores les parece que no comen lo suficiente debido a que les parece que sus porciones son pequeñas. En realidad, la mayor parte de los niños tiene una gran capacidad de autorregulación que les permite comer lo que necesitan tomando en cuenta su nivel de actividad física y sus necesidades de energía. Por ello es fundamental respetar el apetito de los niños y no forzarlos a comer más allá de lo que les apetece.

La hidratación es fundamental.

Un complemento de la alimentación es el agua, que los niños deben tener disponible cuando la necesiten de forma segura y limpia. Tanto la Organización Mundial de la Salud como otras entidades relacionadas con el cuidado de los niños recomiendan evitar el consumo de bebidas azucaradas, así como limitar el consumo de jugos, aun cuando sean de origen natural. Las únicas bebidas recomendadas además del agua natural son la leche y los lácteos debido a su contenido de proteínas y de calcio, que frecuentemente se encuentran fortificadas con algunas vitaminas.

Preguntas frecuentes.

  1. ¿Qué necesitan los niños en etapa escolar?
    Necesitan tres cosas principalmente. Una buena nutrición, dormir bien y realizar actividad física. Estos tres pilares del crecimiento son súper importantes para que un niño tenga un crecimiento saludable, prevenga la obesidad y pueda llevar al máximo su potencial de crecimiento.
  2. ¿Cómo aliviar los dolores en el crecimiento?
    Muchos niños presentan dolores de crecimiento. Estos se identifican normalmente como dolores en la rodilla, por debajo de la rodilla o incluso hasta el tobillo y generalmente son simétricos. Son más comunes en las tardes noches. También son muy frecuentes después de realizar actividad física y normalmente con el descanso mejora. Tradicionalmente los pediatras hemos dicho que los dolores de crecimiento son una parte normal del desarrollo del niño o niña y que no hay mucho qué hacer. Sin embargo, unos estudios en los últimos años indican que suplementar a los niños con vitamina D y con Calcio mejora mucho estos síntomas. De hecho, estos síntomas parecen ser parte de la gama de síntomas que pueden llegar a presentar un niño con deficiencia de vitamina D.
    Si recordamos, la vitamina D es muy importante para que el calcio se absorba en el tracto digestivo. Cuando hay niveles inadecuados de vitamina D, el tracto digestivo al intestino delgado, principalmente, solo absorbe un porcentaje muy bajo que puede llegar al 10% o 20% del Calcio que viene por la dieta. Con niveles adecuados de vitamina D, este porcentaje aumenta al 50% o incluso puede llegar a ser más alto. Si a esto le añadimos que hay una dieta rica en Calcio, mejoramos tanto los niveles de vitamina D como el Calcio y se pueden prevenir los dolores de crecimiento.
    En ocasiones, algunos parámetros de laboratorio pueden indicar que hay algún tipo de deficiencia y con esto se puede mejorar significativamente.
  3. ¿Qué efectos causa la poca ingesta de nutrientes?
    La poca ingesta de nutrientes es un problema históricamente de regiones en desarrollo, como la mayor parte de América Latina, igual que en otras partes del mundo. Hay varios tipos de nutrientes, los macronutrientes se enfocan en brindar energía a través de los carbohidratos y las proteínas. Los carbohidratos, los cuales dan energía a través de las grasas. Nos dan energía, pero también hay algunos tipos de grasas o ácidos grasos que nos dan componentes muy importantes para la formación del cerebro. Por ejemplo, pueden ser los Omega 3 o algún otro tipo de grasas que son muy importantes para mantener una salud adecuada. De igual manera, tenemos las proteínas, las cuales son las encargadas de formar los músculos, la piel, buena parte de las células están hechas de proteína, por lo cual es muy importante que un niño consuma una cantidad adecuada de proteína para crecer adecuadamente.
    Por otro lado, están los micronutrientes los cuales hacen referencia a las vitaminas y minerales. Todos estos elementos son importantes que los niños los consuman, ya que si no cuentan con los elementos necesarios se presentan deficiencias. Por ejemplo, un niño o una niña que no consume adecuadamente hierro puede desarrollar anemia y, la anemia, limita el crecimiento en estatura y puede llegar a tener un impacto duradero en el crecimiento del cerebro. Hay estudios que destacan que la anemia se relaciona con un coeficiente intelectual más bajo.
    Hay otras vitaminas que son muy importantes para la formación desde las neuronas del cerebro hasta las células sanguíneas. Por ejemplo, dos componentes que hay que tener muy presentes son el zinc y el yodo, ya que el zinc es un componente muy importante del sistema inmune, e sistema nervioso, muchas funciones del cuerpo dependen del zinc y no lo tenemos tan presente como es el caso del hierro. Los niños que están bien suplementados con zinc crecen más y existen estudios que lo demuestran. Uno de los problemas del zinc a diferencia del hierro es que nosotros como seres humanos tenemos la capacidad de acumular hierro en el hígado principalmente y un poco en la médula ósea, que es donde se forman las células sanguíneas. En cambio, no tenemos manera de acumular el zinc en el cuerpo, de tal manera que tenemos que ingerirlo de manera recurrente para tener niveles adecuados.
    En cuanto al yodo, en la mayor parte de los países viene en la sal y por eso dice sal yolatada. Es un componente esencial para que la tiroides funcione adecuadamente. Las hormonas tiroideas en los niños son muy importantes para el desarrollo cerebral desde el útero. Desde la formación del cerebro cuando estamos en el vientre de nuestras madres, durante la infancia, pero también estas hormonas son muy importantes para el desarrollo adecuado. El hipotiroidismo en niños no se manifiesta como mucha gente piensa que se manifiesta como obesidad y se presenta es con talla baja, mal desempeño en el colegio, entre otros. Por eso es muy importante que reciba una cantidad adecuada de yodo y algunos otros más como pueden ser la vitamina A y la vitamina E. Todos estos tienen que ingerirse de manera adecuada, de manera balanceada y de forma diaria.
  4. ¿En qué etapa de la niñez se presenta bajo consumo de alimentos lácteos?
    En todo el mundo se ha hecho un gran esfuerzo, empezando por la Organización Mundial de la Salud, en el caso de América la Organización Panamericana de la Salud, Unicef, sociedades médicas, sociedades de pediatras, entre otras, por promover la lactancia materna y desde los años 90 que se empezaron a promover diferentes campañas, han mejorado mucho los niveles de lactancia materna en prácticamente todos los países del mundo. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, es muy claro que la lactancia tiene que ser exclusiva hasta los primeros meses, es recomendable que se prolongue hasta el año, sino es lactancia con una fórmula infantil, a partir del segundo año es muy recomendable que se lleve a cabo, ya sea con lactancia materna o administrando alguna fórmula de crecimiento, algún tipo de lácteo que complemente la alimentación principalmente por el contenido de calcio y por el contenido de otros nutrientes.
    Sin embargo, la tendencia mundial es que conforme pasa el tiempo, los niños tienden a disminuir la ingesta de lácteos, lácteos de todo tipo, tanta leche, alimentos lácteos, yogurt, queso, entre otros, tiende a disminuir con el tiempo. Es una tendencia que se presenta casi en todos los lugares.
    Incluso ciertas campañas de redes sociales o ciertos temas ideológicos que se presentan con más frecuencia en varias partes del mundo hablan de que los niños no deberían consumir lácteos después de los dos años. Frases como los humanos son los únicos que toman leche después de los dos años. También es muy común escuchar entre médicos y pediatras, lo cual es equivocado, ya que seguimos creciendo y seguimos necesitando cantidades de calcio a lo largo de nuestra vida y también nuestra expectativa de vida ha aumentado significativamente probablemente los últimos 100 años. En la mayor parte de los países la expectativa de vida rebasa los 50 o 70 años. Los niños en cualquiera de las etapas necesitan algún aporte de lácteos, por el calcio, por los nutrientes que contiene la leche. Incluso en ciertas edades, conforme pasa el tiempo, más que todo en adolescentes, dicen que la leche es para bebés y por tal motivo se reduce el consumo de lact4eos. Cabe destacar que, es equivocado, porque realmente se necesitan estos alimentos y justamente cuando se tiene un crecimiento más activo, por ejemplo, en la pubertad se necesita más calcio.
  5. ¿Qué es lo mínimo que debe tener una nutrición de los niños en etapa de crecimiento?
    Los niños crecen durante toda la vida. Hay crecimiento mucho más acelerado que es durante los primeros dos años, en los cuales por ejemplo un bebé puede crecer hasta tres o cuatro centímetros en un mes y cuando llega un periodo más estable que es la edad pre escolar y escolar, un niño crece en pre escolar de 7 a 9 centímetros por año y en la etapa escolar, de 5 a 7 centímetros aproximadamente. En todos esos periodos los niños necesitan muchos nutrientes, una cantidad adecuada de energía que tiene que venir de forma balanceada y preferiblemente de la manera menos procesada. Es decir, es recomendable que los niños sigan al pie de la letra las recomendaciones de las asociaciones médicas y de pediatras. Deben consumir 5 porciones de frutas al día, consumir una proteína, principalmente de origen animal: carne, pescado, pollo o cerdo y, también en muchos casos, consumir proteína de origen vegetal como pueden ser las leguminosas, hojas verdes e ingieran una cantidad adecuada de agua. Ninguna sociedad recomienda algún tipo de bebida azucarada o endulzada más allá de la leche. Y la leche se recomienda que sea leche o algún tipo de alimento lácteo que sea sin saborizar y sin azúcar, porque al final, todo el azúcar que se bebe, aumenta el riesgo de sobrepeso, obesidad o todos esos problemas que suelen aumentar en nuestro medio.
  6. ¿Cuáles son las deficiencias que se presentan en niños de etapa escolar?
    A cerca de la etapa escolar, la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia –ENSIN 2015 tiene unos datos muy interesantes. Está descrita mucho más la población menor a 4 años hacia abajo, pero da datos muy interesantes. Por ejemplo, en los niños es muy alta la prevalencia de anemia en los primeros años. Durante el primer año de vida es tan alta como 62% y va disminuyendo gradualmente, pero sigue habiendo una prevalencia importante de anemia escolar que es de 5 a 12 años que llega al 8%. Hay un punto muy importante, se mantiene estable durante la edad escolar de los 5 a los 10 años y hay un repunte de los 10 a 12 años, que muy probable, aunque no lo describe la encuesta, tiene que ver con deficiencia de hierro en niñas cuando empiezan normalmente su periodo menstrual. Esto es muy relevante, el zinc por ejemplo no lo describe la encuesta en niños escolares, pero en niños pre escolares que son del nacimiento a los 4 años, la deficiencia llega a ser tan alta como 36% y es homogénea en todos los grupos, no tienen en cambio en los grupos de edad. Es bastante esperable que esta deficiencia siga siendo muy prevalente en este grupo de edad, en el grupo de escolares.
    La vitamina D por ejemplo también marca que hay un 21% de deficiencia en niños a causa de falta de vitamina D en edades de 5 a 12 años, que es más o menos reportada en otros sitios, que es básicamente que 1 de cada 5 niños tiene deficiencia y si lo unimos previamente con el tema de los dolores en el crecimiento, nos da una idea de por qué muchos niños presentan dolores durante esa etapa.

Todos estos nutrientes que son tan importantes para el crecimiento, desarrollo, para que los huesos se formen de manera adecuada y el sistema inmune funcione adecuadamente, etc, si hay cierta prevalencia de deficiencia en estos grupos de edad, por lo cual es muy importante utilizar estrategias que ayuden a que los niños de este grupo de edad obtengan mejores cantidades de estos nutrientes.

En esta etapa los niños pueden llegar a ser un poco difíciles porque hay un rango muy amplio de gustos y apetitos. Por ejemplo, hay niños que comen de todo y otros que son muy selectivos. En la literatura inglesa se les llama “Picky eaters”, que son niños que solo comen ciertos alimentos. Hay otros niños que solo comen la comida que solo les llama la atención, por ejemplo, comida chatarra. Pero cuando les ofrecemos verduras, leguminosas o les ofrecemos fruta no la quieren. Por eso es importante trabajar con ellos, con los padres y siempre tener un plan B, es decir, en caso de los niños que no se alimentan adecuadamente, en términos de recibir todos los nutrientes que necesitan y requieren, tener una alternativa para que los obtengan en esas etapas de la vida