Los amantes de las mascotas desean sentirse seguros al alimentar a su perro o gato, y los miembros de Pet Food Institute tienen el compromiso de hacer que sea posible brindar comida más segura a nuestros amigos de cuatro patas.

Como los compradores pueden leer sobre los metales pesados ​​y su posible presencia en los alimentos para mascotas, Pet Food Institute presenta información acerca de estas sustancias y cómo los fabricantes de alimentos para mascotas trabajan para mantener estas sustancias naturales en niveles aceptados.

Dicho lo esto es importante afrontar un hecho innegable: los metales que aparecen naturalmente están a nuestro alrededor y la mera presencia no indica necesariamente daños.

Los fabricantes de alimentos para mascotas usan una variedad de productos agrícolas y derivados de animales para desarrollar una receta completa y equilibrada para su mascota, incluidos los ingredientes producidos durante la elaboración de alimentos para humanos.

Ciertos metales naturales, como el arsénico, el cadmio, el plomo y el mercurio (conocidos como metales pesados), se pueden encontrar en formas orgánicas a niveles extremadamente bajos por billón (ppb) en los alimentos que consumimos. Para dar contexto, una ppb es equivalente a una pulgada en 16,000 millas.

De hecho, eliminar estos metales completamente de nuestro suministro de alimentos no es posible completamente porque estos metales se encuentran en el aire, agua y suelo y luego son absorbidos por las plantas a medida que crecen.

“Es importante entender que la mera presencia de un metal pesado no indica daño a la mascota si un metal es tóxico o no está determinado por múltiples factores además de su nombre o símbolo elemental. Lo importante es siempre evaluar las cantidades seguras de metales pesados ​​en los alimentos para mascotas que se basan en décadas de investigación”, aseguró Carlos Cifuentes, veterinario de Pet Food Institute.

Además otro hecho debe ser tenido en cuenta: la comida para mascotas está estrictamente regulada pensando únicamente en el bienestar de las mascotas.

Los fabricantes de alimentos para mascotas deben seguir las regulaciones que respaldan la producción de comida segura. Además estos siguen los pasos de seguridad, en el proceso de producción.

“Es muy relevante que en caso de observar alguna reacción extraña tras haber consumido alimentos tales como vómitos, pérdida de apetito, caída del pelo u otras, inmediatamente consulte con el veterinario para determinar si se trata de algún consumo de materiales tóxicos o alguna otra dolencia”, aconseja Cifuentes.

A medida que las familias seleccionan la mejor comida para su perro o gato, Pet Food Institute alienta a los compradores a obtener todos los datos para que puedan tomar una decisión informada.

Para más información ingrese a http://www.mascotaspfi.com.co/