Este articulo responde a la necesidad urgente de despertar e intentar restaurar el orden moral de los políticos, funcionarios y sobre todo de las autoridades de nuestro país, que han hecho de la política, una fuente de escándalo, de inmoralidad y de corrupción. Lo grave de este problema, es que de esta manera se vienen gobernando los destinos de Colombia, que no hace otra cosa, que sumergirnos en la inmoralidad y en la extrema pobreza moral que está destruyendo la democracia.

Por eso, creemos que poniendo al descubierto el cinismo de los políticos, estos deben tomar conciencia de la absurda actitud que está perjudicando su vida moral y la vida moral de todos los colombianos. En ese sentido, debemos saber que: Unos “líderes democráticos” corruptos y decadentes es peor y más destructivo que los dictadores corruptos”. Por eso, el pueblo sintiéndose frustrado por estos actos de corrupción y cinismo de los funcionarios y políticos, que se han atrevido luego de huir y esconderse de la justicia en reclamar una inocencia de sus actos, esto es demasiado preocupante, para muchas personas de bien comprometidas con la democracia.

La tragedia de las 22 personas muertas y las 23 heridas, del desplome de la torre Portales de Blas de Lezo II, tiende a pasar en la historia sin culpables gracias al cinismo de los involucrados, que son defendidos no solo por los políticos de turnos sino por una pequeña fracción de personas que sabiendo de la responsabilidad de estos funcionarios, se atreven a difundir la inocencia de estos y a través de misa le solicitan al SEÑOR que son víctimas de persecución. No es de extrañar que demanden a la nación porque fueron capturados siendo inocentes, aunque esto lo debería descalificar totalmente para seguir siendo funcionario o representante de gobierno, porque la falta de escrúpulos, la vergüenza y el descaro de seguir persistiendo en su cargo enlodan a su familia y todo el ambiente político, y además, involucra a los que están en su entorno, que por lo general lo conviertan en sus testaferros. En consecuencia, los políticos deben evitar incurrir en el cinismo, realizando su trabajo con honestidad y humildad, o en su defecto renunciar para no seguir destruyendo la democracia. Sobre todo, tener la valentía y reconocer que necesita rehabilitar sus valores y sus principios de vida. Son inocentes! Es el ruego a Dios, que realizan sus seguidores, sin embargo como en todos los casos de corrupción de este país; existió para este caso una licencia falsa, la Fiscalía ofreció recompensa por información que conduzca a la captura de estos distinguidos e inocentes funcionarios, señalados de corrupción en construcciones donde le hallaron rastro de soborno en licencia del edificio colapsado y de otros.

Es evidente que la falta de liderazgo, el desorden moral que existe en los poderes del estado y el cinismo de los políticos, nos está llevando hacia la destrucción del sistema democrático, y como consecuencia hoy se evidencia la degradación de las conductas que se reflejen en la corrupción y la incertidumbre moral que existe en la función pública.

Triste es saber que las personas que tienen el deber moral de servir al país, se vienen corrompiendo, perdiendo de esta manera su razón de ser, porque su vida ya no está fundamentada en la VERDAD, sino que está sometido a la mentira y a una vida falsa e ilusoria; a esto súmele el cinismo, que es el arma del incapaz que lo utilizan como escudo para encubrir su sinvergüencería, desfachatez, obscenidad descarada y procacidad.

En un país como el nuestro los funcionarios corruptos que no solo no son sancionados sino que, por ser buenos muchachos, son nombrados en consulados y embajadas, el mal ejemplo de los altos funcionarios del gobierno ¿Qué puede pensar el ciudadano del común cuando ve que en los más altos niveles del Estado impera la cultura del “todo vale” para lograr objetivos políticos? ¿Con qué autoridad moral puede el gobierno luchar contra la corrupción cuando usa métodos corruptos para defenderse de los críticos o para hacerse reelegir?. Esto nos lleva a los ACTOS DE CORRUPCIÓN Y CINISMO DE LOS FUNCIONARIOS Y POLÍTICOS.


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