perrito

Con un diagnóstico por decaimiento y complicaciones de salud, Cirilo, un perro damnificado por la emergencia del proyecto hidroeléctrico de Ituango, fue adoptado por una familia antioqueña, tras una exitosa recuperación hecha por profesionales de la Universidad CES, de Medellín.

Proveniente de uno de los albergues de la zona en alto riesgo, en el norte de Antioquia, el animal llegó al Centro de Veterinaria y Zootecnia (CVZ) de la Universidad, en el municipio de Envigado. Cirilo o Zulu, cómo fue bautizado por el nombre del médico veterinario que lo atendió, el Dr. Diego Zuluaga Araque, ingresó al centro con apenas 4 kilogramos de peso por deshidratación.

“El perrito tenía mucha diarrea, vómito, estaba completamente deshidratado y lo estaba estabilizando un médico veterinario que se había desplazado al corregimiento de Puerto Valdivia. Entonces, ese médico nos pidió el apoyo para que la Universidad CES lo trasladara a Medellín con el fin de atenderlo aquí en el Centro de Veterinaria y Zootecnia, para su cuidado”, detalló el médico veterinario y zootecnista, Zuluaga Araque.

Tras un mes de tratamiento, los especialistas del CVZ y la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la institución, le brindaron un tratamiento de soporte a Cirilo para garantizar una adecuada nutrición, hidratación y tratamiento analgésico.

“Las expectativas de vida de Zulu o Cirilo eran muy pocas. Si él no hubiera recibido la atención y los cuidados críticos que se le realizaron aquí en el Centro de Veterinaria, el paciente hubiera fallecido”, aclaró la médica veterinaria, Verónica Obregón, del área de hospitalización del CVZ.

Después de 30 días de cuidados especiales, atención clínica, la entrega, dedicación y el amor de los profesionales CES, este canino regresó a los brazos de su dueño Néstor Torres, una de los miles de personas que debieron abandonar sus hogares en el municipio de Valdivia, tras las alertas emitidas por los organismos de gestión del riesgo y desastres que monitorean las obras de Hidroituango.

Por las difíciles condiciones económicas de la familia, Cirilo fue adoptado por la médica veterinaria del CVZ, Dra. Daniela Garzón, quien lo acogió en su hogar y le brinda todo el cariño y cuidados necesarios.

El canino se convirtió en el símbolo de esperanza de cientos de animales afectados por la evacuación de miles de personas que habitan las poblaciones ubicadas en los territorios aguas abajo del proyecto.