“Ángeles Somos del cielo venimos pidiendo limosnas para nosotros mismos. Tintililillo, tintililillo, cinco pesos para mi bolsillo, no te late, no te late saca el bollo del escaparate, no te rías, no te rías que la mochila está vacía”, al unísono, alrededor de 850 personas, entre adultos, niños de las comunidades y también colaboradores de Aguas de Cartagena, cantaron para celebrar el “Ángeles Somos”, una tradición declarada Patrimonio Inmaterial de la Nación.

Esta práctica, que ingresó al Caribe Colombiano por Cartagena, da la bienvenida a las festividades novembrinas en nuestra ciudad y, además, se convierte en un punto de encuentro para generar procesos de integración social, al mismo tiempo que aporta al fortalecimiento de la cultura local, alrededor de una fiesta que disfrutan grandes y chicos.

Cada año Acuacar celebra esta tradición con sus usuarios y en esta oportunidad no solo con sus trabajadores en las diferentes sedes empresariales, sino que también se trasladó hacia los barrios El Líbano, Ceballos y Boston, así como, en la Institución Educativa Rafael Núñez, sede Simón J. Vélez, de El Prado, donde los estudiantes y docentes disfrutaron unos deliciosos sancochos comunitarios.

En esta ocasión el objetivo de Aguas de Cartagena apunta a mantener viva esta tradición del Caribe colombiano y estrechar las relaciones cercanas y confiables con las comunidades; adicional a ello, se generan espacios de diálogo alrededor del uso racional y responsable del agua, la correcta utilización del sistema de alcantarillado y la promoción de la cultura de legalidad.

En general fue una experiencia enriquecedora, donde adultos, niños, jóvenes y Acuacar se unieron para compartir, en la misma mesa, el tradicional sancocho, bajo los estribillos del Ángeles Somos.