Los clientes de los comercios en Alemania prescinden cada vez más de llevar sus compras a casa en bolsas de plástico, señalan datos de la Sociedad de Investigación del Mercado del Embalaje a los que tuvo acceso la agencia dpa.

En 2017 los alemanes usaron unas 29 bolsas per cápita, mientras que en el año anterior fueron 45 unidades por habitante, indica el informe.

El año pasado, en Alemania fueron puestas en circulación 2.400 millones de bolsas, 1.300 millones menos que en 2016, cifra que corresponde a una merma de más del 30 por ciento. Las estadísticas contemplan sólo las bolsas con asas y no las bolsas delgadas y transparentes, por ejemplo para embalar frutas y verduras.

“Las bolsas de plástico de un solo uso han demostrado ser superfluas. Hoy en día son un modelo anticuado, también porque existen alternativas”, comentó la ministra alemana de Medio Ambiente, Svenja Schulze. Este desarrollo puede servir de modelo para otros embalajes innecesarios y productos sintéticos de corta vida. “Al final solo deberían ser usados materiales sintéticos que pueden ser reciclados con facilidad”, agregó la funcionaria.

El consumo de bolsas de plástico disminuyó en un 35 por ciento en comparación con el año 2016 y en un 56 por ciento respecto a 2015. A comienzos del milenio, en Alemania aún se consumían siete mil millones de bolsas de plástico por año, es decir casi tres veces más que en la actualidad.

A partir de 2016, muchas empresas se obligaron de forma voluntaria a no entregar bolsas de plástico gratuitas a los clientes. Hoy en día, unas 360 empresas aplican formalmente esta modalidad, muchos más comercios optan por la variante de cobrar 15 ó 20 céntimos de euro si el cliente pide una bolsa.

“Muchas de las grandes cadenas comerciales ya han suprimido por completo la bolsa de plástico. Esto influye positivamente en la estadística”, comentó Josef Sanktjohanser, presidente de la federación alemana de comerciantes minoristas HDE.

Las bolsas ligeras típicas de los puestos de frutas y verduras no están afectadas por esta obligación. El ministerio de Medio Ambiente advierte que ya existen alternativas para estos envoltorios, por ejemplo redes textiles o la codificación de los productos mediante un procedimiento apoyado por láser.