Cerca de tres millones de abejas son atendidas por reclusos en las cárceles del estado federado alemán de Renania del Norte-Westfalia, informó hoy el ministro de Justicia regional, Peter Biesenbach.

El programa iniciado en el centro penitenciario de Remscheid en 2016 ya se expandió a otras tres cárceles: Schwerte, Castrop-Rauxel y Gelsenkirchen.

«La cría de abejas en las cárceles es una idea creativa que invita a imitarla», comentó Biesenbach a dpa.

«Con el cuidado de las abejas, nuestros prisioneros asumen la responsabilidad de atender a otros seres vivos y desarrollan la conciencia ambiental», señaló el funcionario.

Al mismo tiempo, los reclusos ayudan a contrarrestar la muerte masiva de estos insectos y también tienen experiencias exitosas gracias a su trabajo, lo que los estimula a seguir, declaró Biesenbach.

Estas cárceles alemanas cuentan con 68 colonias de abejas, con una población anual promedio de entre tres y cuatro millones de insectos. Las instituciones cuentan con sus propias colmenas y cooperan con fruticultores de la zona. También se construyen colmenas y se vende miel.

«La protección del medio ambiente y la preservación de nuestros medios de vida es un tema central de nuestro tiempo y una tarea para la sociedad en su conjunto, en la que también puede participar la prisión», explicó el ministro.