Los clubes alemanes podrán denegar la entrada de “hooligans” a todos los campos de fútbol del país, de acuerdo a una sentencia emitida hoy por el Tribunal Constitucional germano que considera ajustado a derecho imponer un veto nacional a personas que puedan constituir un peligro para la seguridad.

Las prohibiciones de acceso contra aficionados violentos no podrán dictarse de manera arbitraria sino que deben basarse en un motivo objetivo, señala el fallo dictado hoy en Karlsruhe, en el suroeste de Alemania.

El alto tribunal precisa, no obstante, que un estadio puede denegar la entrada a una persona en el caso de que entienda que su comportamiento puede derivar en futuros altercados o disturbios.

La resolución tiene su origen en la denuncia de un aficionado del Bayern Múnich que decidió acudir a la Justicia después de que le fuera interpuesta una prohibición para entrar en estadios de todo el país.

El hombre acudió en 2006, cuando tenía 16 años, a un partido que disputaba el Duisburgo contra el Bayern Múnich. Al término del encuentro, se vio envuelto en una pelea con otros aficionados que derivó en su imputación por un delito de perturbación del orden público.

Como consecuencia, el Duisburgo abogó por que al joven se le negase la entrada a todos los estadios del país hasta finales de 2008.


Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente