Los propietarios del mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro enviarán a Alemania los arcos del campo donde se jugó la final del Mundial de 2014 y donde la selección germana se coronó campeona por cuarta vez en su historia.

Las porterías serán retiradas de la arena el sábado, según informó el diario “O Globo”, que tuvo acceso a la información. Después serán enviadas a Alemania para una subasta, según reportó el periódico.

La empresa concesionaria del Maracaná ve la acción pactada con un socio alemán como una medida publicitaria.

“El acuerdo incluye la exposición (de los arcos) con el nombre del Maracaná. Nuestra idea es que eso aumente las visitas al Maracaná”, dijo el presidente de la firma Maracaná S.A., Mauro Darzé, a “O Globo”.

Alemania se proclamó campeona en el mítico estadio carioca el 13 de julio de 2014 al vencer 1-0 a Argentina con un gol de Mario Götze en la prórroga.

El Maracaná, uno de los estadios de fútbol más famosos del mundo, no pasa por un buen momento desde 2016, cuando se clausuraron ahí los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

La empresa dueña de la concesión, la constructora Odebrecht, está envuelta en escándalos de corrupción en varios países latinoamericanos.

Debido a sus problemas económicos, Odebrecht intenta vender la concesión desde hace tiempo, hasta ahora sin éxito, y realiza un mantenimiento mínimo en el estadio por mandato judicial. Varias tribunas están inhabilitadas y otras instalaciones dañadas.

El Maracaná es usado por ahora sólo esporádicamente cuando algún club carioca, como el Flamengo o el Fluminense, asume todos los gastos para disputar ahí algún partido en el que esperan una alta afluencia de público.


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