¿Algoritmo descontrolado o error humano?: qué causó que la libra esterlina sufriera un desplome monumental en minutos

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Fue una caída monumental pero inesperada.

La libra esterlina se desplomó en los mercados asiáticos y los operadores culpan a los sistemas informáticos de provocar el hundimiento.

En un punto la moneda británica cayó hasta 6,1% para cotizarse en US$1,1841, en el mayor descenso desde el voto del Brexit (la salida de Reino Unido de la Unión Europea), cuando la divisa se hundió un 11%.

Tras los dos minutos de pánico, la libra se recuperó a US$1,24, todavía un 1,5% debajo de su valor anterior.

No está claro qué fue lo que provocó el desplome.

Se piensa que la súbita caída de la libra comenzó como una reacción a informes que hablaban de una postura “dura” de Francia ante el Brexit.

El periódico Financial Times publicó un artículo en su edición en internet el jueves en el que indica que el presidente francés Francois Hollande exige “una posición dura en las negociaciones” del Brexit.

“Es difícil saber exactamente qué fue lo que provocó (el desplome)”, le dijo a la BBC Angus Nicholson, analista de mercados de la firma IG en Melbourne, Australia.

El Banco Central de Inglaterra indicó que estaba “investigando” el incidente.

Volatilidad

La libra esterlina ha perdido más de 16% de su valor desde el voto del Brexit, el 23 de junio. Y se ha convertido en la divisa que más ha caído este año.

Los analistas creen que el último desplome pudo deberse a un algoritmo, los programas informáticos diseñados para operar en los mercados de forma automática y que pueden reaccionar mucho más rápido que los humanos.

Estos algoritmos lanzan órdenes automáticas cuando pierden determinados niveles.

En este caso, creen los expertos, pudieron haber reaccionado a los informes negativos sobre el Brexit, con la orden de vender, amplificando los movimientos a la baja.

Esto se vio el año pasado cuando el dólar neozelandés se hundió 9% en unos 15 minutos para posteriormente recuperarse.

Otros, sin embargo, hablan de un simple error, lo que se conoce como un “fat finger“, cuando un operador introduce un número equivocado en un sistema informático.

Pero los analistas de JP Morgan, que analizaron el desplome de la divisa, piensan que es poco probable que esto haya desencadenado la caída.

“Posiblemente una tecla o un algoritmo centrado en el flujo de noticias comenzó la venta de la libra basado en ese artículo, y otros algoritmos pudieron ver el (enorme) volumen de las operaciones de la divisa en lo que normalmente es un volumen relativamente bajo”, asegura Nicholson.

Reacción en cadena

“Esto pudo haber implicado a otros algoritmos que agravaron el volumen de ventas creando una reacción en cadena que resultó en el desplome“, agrega.

El incidente ocurrió en momentos de bajas operaciones de la divisa británica, lo que significa que cualquier operación de venta tendrá un impacto mucho mayor que en las horas de mayor movimiento.

“Es una moneda muy volátil en este momento”, dice Angus Nicholson.

Los operadores están nerviosos por los efectos colaterales de las negociaciones para la salida de Reino Unido de la Unión Europea.

La primera ministra británica Theresa May anunció que invocaría el Artículo 50, la cláusula que se necesita para comenzar el proceso de salida, en marzo de 2017.

Desde entonces la moneda ha estado en caída.

Los analistas están pronosticando que la divisa caerá hasta US$1,10 y ubicarse a la par con el euro para fines del próximo año.

“Todos pierden”

“El argumento que aún está presente entre nosotros -que Reino Unido y la Unión Europea resolverán sus diferencias y llegarán a un acuerdo amigable- parece un poco surrealista”,afirma David Bloom, jefe de investigación de cambio de divisas en HSBC.

“Cada vez es más claro que muchos países europeos llegarán a la mesa de negociaciones buscando limitar los daños políticos más que limitar los daños económicos. El resultado inevitable es una situación donde todos pierden”.

Aún cuando la libra se recuperó de inmediato después de su desplome, la caída podría tener un impacto más amplio.

Mark Priest, operador de la firma ETX Capital, en Londres, asegura: “Se ha convertido en una situación de confianza. ¿Hay algo al acecho que no conocemos?”.

Y Nicholas Teo, de KGI Securities, en Singapur, opina: “En este mundo de operaciones profundamente interconectadas y altamente automatizadas, un movimiento tan drástico como lo que vimos esta mañana en un producto tan negociado por la libra esterlina, ciertamente conducirá a consecuencias no intencionadas para muchos”.