Los tradicionales textos de historia y geografía nos han enseñado que Cristóbal Colón nunca supo que había descubierto un nuevo continente, sin embargo, esa tesis puede ser objeto de duda por los siguientes aspectos.

Primeramente se tiene que, Colón falleció en 1506, en tanto se sabe que hacia 1499, el comerciante Florentino Américo Vespucio en nombre de España se metió, en la expedición de Alonso de Ojeda para recorrer la costa del norte de Suramérica, y de los estudios que realizó dedujo alrededor del año 1500, que se trataba de un nuevo continente, y de hecho lo llamó de momento una “cuarta parte del mundo”.

Además, Colón después de las conclusiones de Vespucio hizo su último viaje para llegar a Cariay (sector cercano a Puerto Limón en Costa Rica) en setiembre en 1502; si así fue, es muy posible que Colón estuvo informado de eso.

En cuanto al aspecto de la redondez de la Tierra, es un asunto también digno de análisis. El sabio Filolao, el siglo V a. C. creía en la esfericidad de la Tierra. Al parecer el almirante Colón, basado en las ideas del Florentino Paolo del Pozo Toscanelli, sospechaba que si se dirigía hacia el mar en dirección oeste, de algún modo llegaría a las costas orientales o las Indias. Esto puede estar relacionado con la El polaco Nicolás Copérnico (1473-1543) posiblemente al saber algo de los descubrimientos de la época, dilucidó que la Tierra era esférica.

Lastimosamente, la ironía de la Santa Sede al poco tiempo definió que las propuestas de Copérnico eran objeto de polémica, y hasta incluyó los libros de Copérnico en la lista (Index) de libros prohibidos. Además, la Iglesia, amenazó a Galileo Galilei (1564-1632) con ser quemado por el hecho de estar de acuerdo con las ideas de Copérnico, y también al dar por sentada la idea de que los planetas giran alrededor del Sol (tesis expuesta por Aristarco de Samos en el siglo III a.C). También se ha de recordar que Giordano Bruno (1548-1600) fue quemado en Roma, por defender las ideas de Copérnico y decir que las estrellas eran verdaderos soles.

En 1520, Fernando de Magallanes halló el paso hacia el océano Pacífico, por la parte más austral (hoy estrecho de Magallanes) del continente americano, y a pesar de que no pudo completar personalmente la travesía dado que murió en la región de las Filipinas en un combate contra los indígenas, fue su sucesor Juan Sebastián Elcano el que llegó en 1522 a Sanlúcar de Barrameda, en España. También tómese en cuenta, que en 1513 Vasco Núñez de Balboa al atravesar el estrecho de Darién en Panamá descubrió el Océano Pacífico, lo cual dio de inmediato la idea de una potencial ruta hacia el oeste.

O sea, cuesta entender la intransigencia de la Iglesia Romana de aquella época, aun cuando hombres como Magallanes, Elcano y Vasco Núñez de Balboa de cierta manera probaron, la redondez de la tierra.

En vista de los anteriores aspectos cabe decir que, todavía los estudios de historia, geografía y otros campos deben readecuarse a análisis más coherentes y profundos. Incluso en varios reportajes y crónicas presentes en suplementos de periódicos, algunos historiadores osan poner fechas y hasta adjuntar fotografías fuera de contexto histórico. Lo anterior evidencia, falta de cuidado al momento de abordar y confrontar fuentes históricas.

Por lo tanto, es mejor evitar expresar la historia a través de libros, periódicos y medios cibernéticos, cuando no exista certeza de la validez de las fuentes, y si acaso se abordan imprecisiones, ha de ser para someterlas a debate, frente o otras investigaciones más actualizadas.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Comentarista de temas cotidianos