Ana María Estupiñán, gran defensora de la virginidad

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Ana María EstupiñánCuando a Ana María Estupiñán le preguntan cuál es el amor de su vida, ella no duda en responder: Jesucristo. A sus 24 años, la protagonista de ‘La niña’ es toda una mujer, que sabe lo que quiere, defiende sus convicciones y tiene creencias religiosas muy firmes.

El tema de la virginidad, por ejemplo, es uno que no esquiva en las entrevistas y que defiende con firmeza en su vida privada.

“La virginidad es resultado de llevar un vida en orden; para todo el mundo es normal salir de rumba,  tomar trago,  fumar y tener sexo. Deberíamos preguntarnos en qué momento algo tan especial como el sexo, la forma más intima de comunicación entre un  hombre y una mujer, se convirtió en entretenimiento ¿Es normal usar nuestros cuerpos solo para diversión? El respeto por mi cuerpo me permitirá tener una relación que vaya más allá de unas pocas noches de diversión”, explica la actriz en entrevista con Colprensa.

Con esta misma claridad, dice que llegado el momento de formar una familia, dejará a un lado la actuación. “Amo mi carrera y es muy importante para mí vida, pero si algún día  tengo que decidir entre mi carrera y mi familia, no dudaría un segundo en retirarme”, indica.

Sobre su novio, Mattias Bylin, no da muchos detalles. Cuenta que que es piloto y que se adoran. Todavía no queda muy claro si tienen planes de boda, pero ella insiste en que sueña con llegar virgen al matrimonio. “Lo que está en vía de extinción es el respeto por nuestra intimidad, nuestra  esencia de mujeres. Ven la virginidad  como algo de ñoños o pudorosos, cuando debería ser  un estado natural, derivado de tomar buenas decisiones”, explica la actriz a Colprensa.

Ella atribuye su éxito de los últimos años (La polita, La niña) a la “gracia de Dios”. Los directores que han trabajado con ella hablan de constancia, buena actitud, mucha disciplina y carisma.

Ana María Estupiñán tiene todo para llevarse el cariño del público y de la crítica con el papel de Belki. “Ver  escenas tan duras y pensar que muchas personas en nuestro país las  han tenido que vivir, me duele, me pone sensible, me hace llorar y me afecta anímicamente y físicamente me tensiona. Pero me ha enseñado mucho”, cuenta la joven actriz.

Su próximo reto será dar a conocer en Colombia la película ‘Dos mujeres y una vaca’, rodada en el desierto de la Tatacoa y que cuenta otro aspecto de la violencia en Colombia, narrado por dos mujeres campesinas. La cinta estuvo nominada en el Festival de Cine de Málaga a mejor película, mejor dirección, mejor actriz, mejor actor y al premio del público.

Foto: Instagram

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