Antillana, compañía colombiana de pesca, procesamiento y comercialización de pescados y mariscos, celebra 30 años en 2018 y en el marco de esta conmemoración, ratifica su compromiso para seguir entregando productos de gran calidad, promoviendo el consumo interno y llevando al mundo lo mejor del caribe colombiano.

El compromiso de Antillana no solo está en el fortalecimiento de la industria nacional y la generación de empleo. La Compañía también está empeñada en cambiar los paradigmas que rodean el consumo de pescados y mariscos en el país.

Acercar los centros de producción a nivel global con el consumidor colombiano, desarrollar una oferta variada de productos y un interés por entender los hábitos de consumo de los clientes que van a los supermercados o el cliente institucional, Antillana busca incrementar el consumo de esta importante proteína, muy necesaria en la alimentación de nuestro país.

“Si no consideramos el atún u otros productos enlatados, el consumo de pescados y mariscos (congelado o refrigerado) es de cerca 3,8 kg per cápita al año. Lo que es muy bajo si lo comparamos con otras proteínas, como el cerdo que es la 3era proteína más consumida representando 9,4 kg per cápita. Más allá de esta estadística que muchos comentan, la pregunta que buscamos resolver en Antillana son las razones para que el consumo de pescado sea así de bajo y más cuando la generalidad de la población considera al pescado como la proteína más saludable especialmente para niños, pero que al momento de llevarla al plato no siempre le sabe bien.”

“Aquí es donde nos vamos a enfocar y es acompañar al consumidor para que pierda el miedo a preparar el pescado en su casa y sobre todo a que le sepa rico. El consumo de mariscos presenta una dinámica diferente, se da principalmente fuera del hogar. Dentro del hogar está asociado a ocasiones especiales. En algunas regiones los mariscos son consumidos con mayor frecuencia jugando un rol más protagónico dentro de la dieta regular de los hogares”, comentó Eric Luc Thiriez, gerente general de Antillana.

Resultados y metas

Los principales productos comercializados por Antillana son la familia de camarones y langostinos con cerca de 900 toneladas por año, lo que representó 3% de incremento en los ingresos brutos en 2017, le sigue la langosta. Durante el año anterior se capturaron cerca de 240 toneladas, lo que les permitió incrementar las exportaciones en un 3,4% de este producto. La tercera familia es la del salmón en sus diversas presentaciones (ahumados, frescos, congelados), llegando a 510 toneladas. Esta familia es la que más impulsa el incremento en ventas del mercado nacional de Antillana con un 29%. Al igual que la familia de tilapias (filetes, lomitos, entera) en donde las ventas se incrementaron un 7,5%.

En 2017 Antillana reportó ingresos brutos por cerca de $83.000 millones de pesos (COP), de los cuales el 13% se originaron por el negocio de exportaciones, lo que equivale a cerca US$ 3.5 millones (10.300 millones de pesos). La Compañía ha logrado estabilizar sus ingresos en los últimos 5 años a pesar de haber tomado la decisión de salir de la actividad de venta al por mayor de basa que alcanzó a representar cerca del 50% de los kilos facturados. Durante estos últimos años la Empresa se ha enfocado en fortalecer la oferta de pescados y mariscos con el fin de ofrecer un portafolio con mayor variedad al tiempo que ha implementado proyectos que mejoran la eficiencia operativa en los procesos Core del negocio lo que ya se ha reflejado en una mejora del 55% de la utilidad operacional con respecto al 2014, cerrando el 2017 con un EBITDA superior a los $ 2.100 millones.

El objetivo de Antillana para 2018 es crecer en 16% sus ventas con respecto 2017 enfocando su actividad comercial en las regiones en donde cuenta con una operación logística consolidada (Bogotá-Centro, Costa Caribe, Antioquia, Cali, y la Isla de San Andrés), especializándose en la oferta de pescados y mariscos, al tiempo que se desarrolla la capacidad de adaptar las presentaciones de los productos a los diferentes segmentos de mercado a los cuales atiende.

Antillana también busca superar las barreras que se generan debido al bajo conocimiento de las especies y de cómo preparar los pescados y mariscos, sus objetivos también están encaminados al desarrollo de innovaciones en la categoría donde se espera lanzar nuevas líneas de productos que faciliten el consumo a través de costos más razonables y simplicidad en la preparación con soluciones listas o casi listas para el consumo dentro del hogar.

En materia de innovación tecnológica, la Empresa ha adelantado un programa de inversiones por más de $140 millones de pesos en la implementación de nuevas tecnologías de información que integrados con el ERP SAP le permita gestionar y controlar en tiempo real las operaciones del negocio en todo el territorio nacional. Estas inversiones nos brindan las capacidades y habilidades para alinearnos cada vez más con nuestros clientes, ubicándonos a la vanguardia en sistemas de gestión.

Presencia de Antillana en ciudades colombianas

La Compañía cuenta en Cartagena con una planta “multiproducto” de cerca de 1.100 m2 con capacidad de ultra congelación de hasta 8.000 kg día en donde se realizan los procesos de valor agregado de camarón y langosta, cocción de camarón, mixturas, así como el fileteado y porcionado de pescado entero. Así mismo, posee el equipamiento para realizar los empaques de acuerdo con las especificaciones y requerimientos de cada cliente. La planta tiene una capacidad de acondicionamiento y empaque de cerca de 240.000 kilos al mes y todas las certificaciones para exportar a Estados Unidos y la Comunidad Europea.

Adicionalmente, en la isla de San Andrés está ubicada una planta para acopio, procesamiento y almacenamiento del recurso de la pesca en la región, principalmente langosta, así como para realizar la distribución de la oferta de pescados y mariscos en las islas.

A nivel de infraestructura logística, Antillana cuenta con seis centros de distribución a nivel nacional, ubicados en Medellín, Yumbo-Cali, Barranquilla, Cartagena, San Andrés y Bogotá. Con los que atiende más de 1.800 puntos de venta de supermercados y más de 1.130 establecimientos del canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafés), en 17 ciudades y 60 municipios en Colombia. En Bogotá cuenta con un nuevo centro de distribución para producto fresco y refrigerado para atender los requerimientos de los clientes de la Región.

Pesca Sostenible – De Colombia para el mundo

A raíz del fallo de la haya del 2012 en el cual Colombia perdió los derechos exclusivos de pesca sobre gran parte del territorio de San Andrés, incluyendo la principal reserva de luna Verde, la Empresa ha tenido que reinventar su actividad pesquera en la Región por lo que a partir del año 2016 ha puesto en marcha un proyecto de pesca sostenible enfocado principalmente en Langosta Entera.

Actualmente, sus principales mercados de exportación son Estados Unidos, Francia y España en donde se comercializan langosta entera y colas.

Para el año 2018, Antillana espera trabajar con las cooperativas de pescadores artesanales de San Andrés y Providencia, así como la de consolidar una flota de seis embarcaciones “naseras” para desarrollar una campaña de pesca sostenible de Langosta que además le permita al Gobierno Colombiano ejercer soberanía en esa región en disputa con el gobierno de Nicaragua.

Por otra parte, la Compañía acopia producto de los 5 continentes, 15 países del mundo, los trae a sus plantas y procesa acorde a las necesidades de sus clientes y consumidores en los canales Retail e Institucional, lo que le permite tener un amplio portafolio de productos, más de 560 PLU´s activos. La compañía tiene el reto de adaptarse eficientemente a las necesidades de sus clientes con un portafolio diferenciado que facilite la administración de los inventarios en los diferentes puntos de venta y establecimientos.

Compromiso ambiental

Antillana promueve la pesca sostenible de langosta en el Caribe, de acuerdo con las regulaciones colombianas, desde la Isla de San Andrés, y una vez finalice la temporada de veda en junio, continuará realizando los procesos de acopio y acondicionamiento de producto para el mercado internacional. Así mismo, está promoviendo la creación de un fondo de desarrollo y fortalecimiento de la pesca artesanal, realizando inversiones en los últimos dos años en el mejoramiento de su infraestructura en la isla, así como en la diversificación de mercados para la exportación de langosta.

Además en San Andrés, Antillana es la única empresa que durante los últimos 25 años continuos ha trabajado en desarrollo de la pesca de langosta en la región, siendo el principal aliado de las autoridades de pesca en el Departamento Archipiélago y de la AUNAP, implementando programas de pesca sostenible y responsable que involucran a las comunidades de la Isla tanto en las embarcaciones de pesca como en la planta de procesos.

Compromiso con la generación de empleo y de la incorporación de la mujer

En cuanto al compromiso social de Antillana, esta comercializadora le apuesta a hacer empresa, a la generación de empleo y la participación laboral de las mujeres, por esto desde su constitución desarrolla procesos de transformación de materias primas en el país, En Antillana contamos con 355 colaboradores, de los cuales 262 son mujeres un 74% de la Compañía, las mujeres participan en todos los niveles de la organización desde las áreas operativas donde en su planta multiproducto en Cartagena, emplea a más 150 mujeres, en una relación 5,2 mujeres por cada operario hombre, en su gran mayoría madres cabeza de familia que habitan en los corregimiento de Pasacaballos y Arroz Barato en Cartagena. En los cargos administrativos, comerciales y operativos, el 62% son mujeres y en el comité directivo de la Compañía que está compuesto por 8 personas, 5 de ellas son mujeres.

Certificaciones

Antillana cuenta con la certificación HACCP desde el año de 1998, la cual este año ha sido renovada una vez más por el INVIMA donde certifica la aplicación del Sistema en cada una de sus operaciones. contar con HACCP en Antillana y su Sistema de BPM (buenas prácticas de manufactura), representa un acercamiento sistemático a la prevención, la máxima reducción del riesgo alimentario y una mejor respuesta al desafío productivo y comercial, aplicamos el Sistema HACCP en todas las fases de la producción de los alimentos, identificando peligros y riesgos significativos, para implementar medidas de control capaces de reducirlos a un nivel que proteja la seguridad alimentaria y por supuesto, la salud del consumidor.

Estas certificaciones le permiten ser de las pocas compañías en el sector que, al tener programas de aseguramiento de calidad, cuenta con los permisos para exportar al mercado de EEUU, Europeo y atender con los más altos estándares al mercado nacional.

“Antillana está preparada para buscar nuevas oportunidades y afrontar nuevos retos, para continuar afianzando su liderazgo en Colombia, para proteger nuestros mares con procesos sostenibles y amigables con el medio ambiente y por encima de todo, para continuar trabajando con un gran equipo de colaboradores y así estar listos para otros 30 años y más”, concluyó Thiriez.