El organismo rector para la natación competitiva en EE.UU., USA Swimming, publicó este martes nuevas reglas con respecto a la elegibilidad de los atletas transgénero de élite.

Esta política, con vigencia inmediata, requerirá que las atletas femeninas tengan un nivel de concentración de testosterona inferior a 5 nmol/L durante un período continuo de al menos 36 meses.

Según el nuevo reglamento, un panel de toma de decisiones compuesto por tres expertos médicos decidirá si el «desarrollo físico previo de la atleta como hombre» le da una «ventaja» injusta cuando intenta competir en competencias femeninas contra mujeres cisgénero.

La reforma llega tras la reciente controversia en torno a la nadadora trans de la Universidad de Pensilvania, Lia Thomas, después de que batiera el récord de los 200 metros y los 500 metros estilo libre, durante una competición femenina interuniversitaria.

Se cree que Thomas se sometió a al menos un año de supresión de testosterona antes de la competencia, lo que inició un debate sobre si las reglas de la Asociación Nacional Deportiva Universitaria (NCAA) son justas.

«USA Swimming ha defendido y seguirá defendiendo la equidad de género y la inclusión de todas las mujeres cisgénero y transgénero y sus derechos a participar en el deporte», dijo la organización en un comunicado.

Asimismo, agregó que el desarrollo de la política de élite «reconoce una diferencia competitiva en las categorías masculina y femenina y las desventajas que esto presenta en la competencia de élite uno a uno», por lo que «la política respalda la necesidad de equidad competitiva en los niveles de competencia más elevados».

Además, al reconocer al deporte como «un vehículo importante para una salud física y mental positiva» el organismo «ha desarrollado pautas específicas para atletas de élite y no de élite y eventos de élite» y aseguró que continuará evaluando su política «con un enfoque en equilibrar la inclusión y la equidad».