Arthur C. Clarke fue uno de esos escritores de ficción con tanta imaginación que sus inventos literarios se volvieron reales luego de su publicación, por eso y por sus aportes a la literatura, se convirtió de los futuristas más reconocidos de la literatura.

Aunque nació en una finca familiar en la ciudad costera deMinehead en el suroeste de Inglaterra, el 16 de diciembre de 1917. Desde pequeño se interesó por las revistas de ciencia y el espacio, aun cuando en esos años no existían siquiera los astroanutas y salir de la Tierra era apenas una ilusión.

Sin embargo, se interesó en ese aspecto de la ciencia y por eso, cuando se trasladó a Londres, empezó a trabajar en el British Interplanetary Society (Sociedad Interplanetaria Birtánica), donde su curiosidad creció aún más. Con el trabajo de material aeronáutico se inspiró para iniciar su carrera como escritor de ciencia ficción.

Su conocimiento aeronáutico y de la tecnología de vanguardia en el ámbito aéreo se fundamentó cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Fue reclutado por la Fuerza Aérea y sirvió como especialista en radares, algunos para la dirección remota del aterrizaje de aeronaves, que sirvió para uno de sus posteriores inventos en la literatura. Así mismo, después de la guerra participó de algunos de los proyectos de instalación satélites artificiales para comunicación.

Su primera historia de sección publicada en 1945 fue Rescue Party, que fue publicada en la revista Ciencia Asombrosa. También publicó algunos textos anteriores, en estructura de ensayo, que sirvieron para la difusión de la ciencia aérea, en su experiencia como ingeniero.

Otros de sus textos más famosos fueron Perfiles del Futuro y Fuentes del paraíso, que se convirtieron casi que en predicciones de los desarrollos del futuro, en ellos se encontraron varios adelantos, que segúnArthur C. Clarke se verían desarrollados desde su tiempo hasta el 2100. Entre ellos los satélites en órbita y los lanzadores de estos aparatos que harían inútiles los cohetes.

Pero quizá su texto más famoso fue el que el cineasta Stanley Kibrick, director de La Naranja Mecánica, llevó al cine. Se trata de 2001: Odisea en el espacio, que escribió junto al cineasta para la película y que terminó considerado como uno de los mejores filmes de la historia.Arthur C. Clarke continuó llevando la película a un libro y posteriormente la amplió en una serie de novelas sobre Odisea en el espacio.

El escritor, considerado un futurista y uno de los escritores más aclamados del género ficcional, murió el 19 de marzo de 2008, víctima de un síndrome de polio que le fue diagnosticado 20 años antes y que lo obligó a andar en silla de ruedas en sus últimos años. El año que llegó el polio,Arthur C. Clarke fue honrado con la distinción de caballero por la reina Elizabeth II.