Denali Brehmer reclutó a cuatro amigos para que le ayudaran a matar a la víctima luego que un hombre, quien se hizo pasar por un millonario, le prometiera una remuneración por «violar y asesinar a alguien en Alaska».

Denali Brehmer, de 18 años de edad, fue acusada el pasado viernes de matar con la ayuda de otros cuatro adolescentes a su supuesta mejor amiga después de que un joven, al que conoció en las redes sociales, le prometiera pagarle 9 millones de dólares si le enviaba fotos y videos del asesinato, según informa el Departamento jurídico de Alaska (EE.UU.).

Cynthia ‘CeeCee’ Hoffman —quien, según sus padres, citados por el periódico Anchorage Daily News, tenía 19 años pero una edad mental de 12 años debido a una discapacidad en su desarrollo— recibió un disparo en la cabeza y fue arrojada a un río en la ciudad de Anchorage el pasado 2 de junio.

De acuerdo con los documentos judiciales, Denali Brehmer empezó a planificar el asesinato tras haber sido engañada por Darin Schilmiller, de 21 años, quien se hizo pasar por un millonario llamado Tyler y le prometió al menos 9 millones de dólares por «violar y asesinar a alguien en Alaska» y luego enviar imágenes como prueba.

Asimismo, Brehmer reclutó a sus amigos —Kayden McIntosh, de 16 años, Caleb Leyland, 19, y otros dos adolescentes cuyos nombres no han sido publicados por ser menores de edad— para que le ayudaran en la planificación y ejecución del crimen a cambio de recibir una parte significativa de la suma prometida por el falso millonario.

«Espero que vuelva a casa a salvo, ella es mi mejor amiga»

Según la investigación, los cinco adolescentes se reunieron en mayo o a principios de junio para planear el asesinato y seleccionaron a Hoffman, quien previamente había descrito a Brehmer como su «mejor amiga».

Brehmer y McIntosh están acusados ​​de conducir con Hoffman a una localidad turística de Anchorage con el pretexto de irse de excursión. Una vez hubieron llegado, el trío se salió del sendero y caminó a lo largo de la orilla del río Eklutna hasta alcanzar el lugar del crimen, donde McIntosh y Brehmer ataron los pies, manos y boca de Hoffman con cinta adhesiva. McIntosh después usó la pistola de Brehmer para dispararle a Hoffman una vez en la cabeza antes de empujar su cuerpo al río.

Se señala asimismo que, tras el asesinato, Brehmer y McIntosh intentaron quemar las pertenencias de Hoffman y enviaron mensajes de texto engañosos a su familia. «Espero que vuelva a casa a salvo, ella es mi mejor amiga», escrbió Brehmer al padre de la víctima, según el canal KTUU.

Luego, Brehmer envió a Schilmiller fotos y videos que mostraban a Hoffman atada con cinta adhesiva, y también imágenes del cuerpo de Hoffman después del asesinato. Se informa que no hay evidencia de que la víctima haya sido agredida sexualmente.

En el caso de que los acusados sean declarados culpables, se enfrentarán a una sentencia de hasta 99 años de prisión por todos los cargos, entre los cuales está el homicidio, así como conspiración para cometer asesinato. Además, Brehmer y uno de sus cómplices afrontan hasta cinco años de cárcel por cada una de las acusaciones de manipulación de evidencia física.