Los líos de la vía la Prosperidad no terminan. A los hallazgos de detrimento patrimonial denunciados por la Contraloría General de la República por monto de $32.616 millones, los elevados costos de la vía que de acuerdo con el Director del Invías pasarían de $432.000 millones a unos $750.000 millones y la apertura de indagación preliminar anunciada por el Procurador General de la Nación en contra de Rosa Cotes de Zúñiga, Gobernadora del Magdalena, y otros funcionarios y privados asociados a la contratación de la obra se suman nuevas denuncias de posible negligencia por no desarrollar las tareas necesarias para proteger importantes tramos de la vía hoy amenazadas por las corrientes del río Magdalena.

Denuncias que se le pusieron de presente al Contralor General de la República quien ordenó a la Gerencia de la CGR en el Magdalena adelantar las inspecciones de rigor y de cuyos resultados la Gerencia no ha dado reporte alguno sobre lo encontrado.

Las denuncias se orientan a establecer el presunto concurso de funcionarios de la Gobernación del Magdalena y de los contratistas quienes con la misma maquinaria habrían retirado los materiales de protección ubicados en la ribera del río para facilitar el desbanque de la vía y justificar así el no cumplimiento de los plazos de entrega de la obra que se cumplen en noviembre de este año. (Ver Video: https://youtu.be/Q9y-fkpvGxY)

Todo ello luego de la precisión que hiciera hace unas semanas atrás el Ministro de Transporte a la Gobernadora Rosa Cotes de que el Gobierno nacional no aceptará prórrogas en los plazos de cumplimiento ni adiciones al valor pactado en el contrato.

La vía que está contratada hoy

Según el documento Conpes 3742 del 15 de abril de 2013 la vía conocida como la vía de la Prosperidad se construiría por etapas. La primera, hoy contratada, correspondería al trayecto entre Palermo – Guaimaro, que al momento de suscribirse dicho documento Conpes estaba diseñada en Fase III y la segunda etapa que comprendería el trayecto Guaimaro – Salamina – Plato apenas en etapa de diseño Fase III por parte del Instituto Nacional de Vías – Subdirección de Apoyo Técnico, diseños cuya entrega estaba programada para el 2013.

De acuerdo con el Documento Conpes la primera etapa del proyecto de la vía la Prosperidad, Palermo – Guaimaro, comprendería la recuperación de una vía en una calzada bidireccional de 52,62 kilómetros que incorporaría el manejo hídrico del sector mediante box coulvert y contemplaría una inversión total de $466.900 millones incluyendo la afectación predial.

Cronograma de ejecución de obras que afectaba recursos de inversión correspondiente a cinco vigencias fiscales. Condiciones generales bajo las que se contrató la obra y que hoy tiene un alto riesgo de quedar inconclusa según informe del Departamento Nacional de Planeación.

De la vía de la Productividad a la vía de la Prosperidad, no sólo fue el nombre lo que cambió

La vía de la Prosperidad tiene tantos escándalos como historia y diseños.

Primero se llamó como la vía Marginal del Río Magdalena. Bautizada así por el entonces Gobernador Jorge Caballero Caballero, cuando era gobernador en 1997. Para su primer diseño contrató a la firma Consultores del Desarrollo y logró construir un primer tramo comprendido entre Piñón y Salamina. Tramo que luego desapareció porque no se apropiaron los recursos para su mantenimiento.

Luego de dos administraciones el tema fue retomado por el ex gobernador Trino Luna Correa, en el 2004, y volvió a quedar en veremos luego de que éste fuera separado del cargo.

En el 2008 el ex gobernador Omar Diazgranados reasume el proyecto, forzado por las inundaciones que desde el 2007 afectaba al departamento del Magdalena.

Ante la situación de emergencia que se vivía Diazgranados Velásquez propuso la vía Marginal del Río Magdalena, ahora bajo el nombre de vía de la Productividad, en un consejo comunal celebrado en la sede Los Trupillos del Círculo de Suboficiales de las FFMM al entonces presidente Álvaro Uribe Vélez como una solución frente a las inundaciones que para el momento afectaban a los pobladores asentados entre Palermo y Plato.

Uribe Vélez, conocida la situación y planteada la solución, ordenó al entonces Ministro de Transportes, Andrés Uriel Gallego, priorizar el proyecto y adelantar todos los trámites necesarios para su diseño y financiación.

La nueva vía de la Productividad cumpliría tres propósitos esenciales: servir de vía de conexión con la Ruta del Sol II para acortar el trayecto de la carga y con ello reducir los valores por concepto de transporte; serviría de dique para evitar las inundaciones y con ella se impulsarían dos distritos de riego que permitirían la mejora de las condiciones agroindustriales del sector.

Bajo ese entendido en ex ministro Andrés Uriel Gallego asume el liderazgo e impulso para el diseño de la nueva vía de la Productividad, la implementación de los escenarios financieros y la definición de las fuentes de financiación. Tarea que se desarrolló de la mano del Invías.

Para el 2009 la vía de la Productividad era un hecho.

La vía de la Productividad iría de Palermo a Plato con una longitud de 173,4 kilómetros que incluiría un puente intercambiador vía Puerto Palermo – Sitio Nuevo y Ciénaga – Barranquilla, la construcción de un área en la vía Barranquilla – Ciénaga para los vendedores ubicados antes del Peaje, la compra de predios, infraestructura ambiental e interventoría por un valor total de $675.177 millones. Cifra final que quedó pactada luego de 14 escenarios financieros estudiados.

Pero todo eso cambió en el 2012 cuando el ex gobernador Luis Miguel Cotes Habeych asumió la continuidad del proyecto y le cambió el nombre de vía de la Productividad por el de vía La Prosperidad y la redujo a menos de la mitad de las obras por el doble del precio. Y luego llegó su tía, Rosa Cotes, que se encargó de dejarla en ruinas como está el día de hoy.

Por: ALEJANDRO ARIAS
MIEMBRO DE LA FUNDACIÓN PARA LA PRENSA LIBRE
Blog: alejandroaria2.blogspot.com
Tw: @AAriasPeriodist


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