El atentado de la guerrilla del Eln al oleoducto Caño Limón-Coveñas originó una masacre ambiental en el corregimiento Guamalito del municipio de El Carmen. En las quebradas Cimitarra, La Esperanza y El Carmen se alteraron dramáticamente las características fisicoquímicas y bacteriológicas y su recuperación requerirá de décadas.

El recorrido arrasador de la mancha negra ocasionó la muerte súbita de bocachicos, barbudos y coroncoros y de decenas de animales de granja acostumbrados a calmar la sed en las fuentes contaminadas.

En flora, las especies más afectadas fueron los cedros, guarumos y mantequillos (árboles maderables).

“La flora más impactada está en cercanías al sitio donde se generó la rotura del tubo y en los márgenes de las quebradas las plantas deben limpiarse o retirarse. En fauna, los gases y la alteración del ambiente ocasionó que muchas especies migraran a sitios temporales o definitivos, dependiendo de la correlación con el ecosistema”, argumentó el director de Corponor, Gregorio Angarita Lamk.

De acuerdo con el funcionario se viene adelantando una inspección ocular en los 20 kilómetros afectados por la mancha y se han hecho pruebas de laboratorio para determinar el grado de afectación, la calidad del agua y la variación. “De esa forma en el corto y mediano plazo se orientará la continuación de actividades agrícolas y ganaderas con seguridad.

“El plan de recuperación ambiental en el área afectada con el derrame será lento y progresivo y depende en gran medida de la capacidad de las especies para adaptarse de nuevo al medio. Establecer un tiempo es arriesgado y está ligado a las actividades de remediación que se implementen en los ecosistemas”.

Angarita argumentó que la Corporación tiene un plan articulado con los entes territoriales y que se pasó de una fase de atención a una de valoración para conocer de forma concreta el impacto. Junto con el Sistema Nacional Ambiental, los concejos de gestión del riesgo y demás instituciones que forman la Sala situacional de crisis, se tomarán decisiones hasta que las condiciones ambientales se normalicen.

Ecopetrol activó plan de atención

De acuerdo con un informe de Ecopetrol el plan de contingencia se activó una vez ocurrió la voladura. El operario de turno detectó cambios de presión y paró el bombeo. Sin embargo, el crudo dentro del tubo siguió su curso y se derramaron 5.323 barriles.

A la par, se habilitaron puntos de limpieza, concentrados aguas arriba de la bocatoma del acueducto. Además de puntos operativos y uno permanente sobre la quebrada Simaña, en el departamento de Cesar.

En la zona de la voladura las condiciones topográficas no permitieron instalar barreras. En las partes bajas y puntos de limpieza se frenó el avance del crudo con sacos llenos de arena. El petróleo fue retirado con baldes y envasado en pimpinas o bombeado a carrotanques.

A la fecha se han recogido 3.400 barriles, en un 95 por ciento en el punto de control operativo El Boquerón. El crudo es llevado a la planta Ayacucho de Ecopetrol, en cercanías de La Mata (Cesar).

Para las labores manuales de limpieza se contrató a 243 habitantes de Guamalito y a medida que se atienda la emergencia se irán cerrando frentes de trabajo.

La totalidad del crudo derramado no podrá ser recogido y de acuerdo con Ecopetrol esto se debe a que el petróleo es del tipo mezcla bicentenario. Por sus características alrededor del 30 por ciento se evapora al entrar en contacto con la atmósfera. Además, debe tenerse en cuenta el que quedó impregnado en la vegetación, en piedras y zonas contiguas.

Uno de los hechos que ha facilitado la recolección del crudo es que es liviano y no se va al fondo de las quebradas. En la planta se separa en maquinaria y se reinyecta al sistema. El agua es tratada y se hace el vertimiento de acuerdo con la normatividad.

Los tanques de almacenamiento del acueducto de Guamalito quedaron repletos de petróleo. No obstante, ya fueron limpiados.

Atentados

En mayo de 2003, un atentado similar se produjo en Guamalito, dejando a la población sin agua. Este año, entre el 15 de febrero y el 3 de abril, se dio otra voladura en la zona. Sin embargo, no hubo derrame porque la planta estaba paralizada.
En 2016, de acuerdo con los registros de Ecopetrol, se hicieron 43 reparaciones al oleoducto y en 2017, van 26.

De las cifras de este año en Norte de Santander van 22 atentados. En Arauca, dos; en Cesar, uno y en Boyacá, el restante.

En los últimos 17 años, ataques contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas causaron 167 muertes

Al menos 167 muertos y 584 heridos dejaron los atentados perpetrados por la guerrilla del ELN entre 2000 y 2017 contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas, el más importante del país, que completa 39 días de paralización a raíz de un ataque, informó este jueves la petrolera estatal Ecopetrol.

En un comunicado, Ecopetrol rechazó “de manera enfática” los atentados con explosivos e indicó que causaron “la muerte de 167 personas en los últimos 17 años producto de las minas antipersonal instaladas alrededor de los tramos afectados por las voladuras”.

“En ese lapso se han registrado 2.590 eventos ocasionados por minas antipersonal, que han dejado 584 heridos, para un total de 751 víctimas, incluida población civil (niños, mujeres y trabajadores)”, agregó la estatal, que citó cifras de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonal.

Los atentados causaron además el derrame de 1,5 millones de barriles de crudo, que equivalen a 66 millones de galones, lo que, según Ecopetrol, ha generado un grave impacto ambiental y pérdidas millonarias que afectan los presupuestos para inversión social en las regiones.

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla más grande del país después de las FARC, mantiene negociaciones con el Gobierno colombiano que se desarrollan desde el pasado 7 de febrero en Quito.

Según Ecopetrol, el oleoducto Caño Limón-Coveñas, que recorre Colombia desde el oriente, en la frontera con Venezuela, hasta el Caribe, ha estado fuera de operación 3.800 días entre 2000 y 2017, lo que equivale a diez años y medio, y en 2017 ha dejado de producir más de 900.000 barriles de crudo debido a los recientes atentados.

En ese contexto, la petrolera rechazó estas acciones y advirtió “que violan el Derecho Internacional Humanitario, ponen en riesgo la integridad de civiles y miembros de la Fuerza Pública, afectan la normal prestación de servicios públicos esenciales como agua potable y gas domiciliario, y dañan gravemente el medio ambiente”.

Recientemente, el Gobierno pidió al ELN suspender los “atentados terroristas” contra la infraestructura petrolera, ya que afectan las finanzas de país.

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