pacaraima

El día de ayer un grupo de residentes se enfrentó a unos 2.000 inmigrantes venezolanos que se encontraban en tiendas de campaña levantadas en las calles de Pacaraima, Brasil. Una banda de hombres armados con piedras y palos prendieron fuego los campamentos y las pertenencias de los venezolanos, que han huido de la grave crisis económica que enfrenta Venezuela.

El ataque se produjo debido a una protesta en la que se condenaba el caso de un comerciante brasileño que fue golpeado y robado supuestamente por cuatro venezolanos, el pasado viernes. Algunos Testigos y funcionarios de Pacaraima, en el estado de Roraima, norte de Brasil, dijeron que los manifestantes obligaron a los cientos de venezolanos que se encontraban en el lugar a cruzar la frontera a pie para luego quemar algunas de las pertenencias dejadas en el lugar.

“Fuera, fuera, fuera, vuelvan a Venezuela”, eran algunas de las cosas que gritaban los atacantes.

Una mujer venezolana que trabaja en Boa Vista y que estaba en la frontera regresando de su país dijo a la agencia de noticias AFP, Carol Marcano, “Fue terrible, quemaron las tiendas de campaña y todo lo que estaba dentro”.

Según la secretaria de Seguridad del estado de Roraima, Giuliana Castro, tras regresar a territorio venezolano, los inmigrantes “atacaron a un grupo de 30 brasileños que estaban comprando al otro lado de la frontera y que debieron ser llevados a un refugio”, informó la agencia de noticias Reuters.

A través del diario Folha de Sao Paulo, el ejército expreso su repudio “los actos de vandalismo y violencia contra cualquier ciudadano, independientemente de su nacionalidad”. El diario digital brasileño O Globo informó que las autoridades locales se encuentran investigando los disturbios.

El sábado, la cancillería de Venezuela emitió un comunicado en el que expresaba su preocupación por “las informaciones que confirman ataques a inmigrantes venezolanos, así como desalojos masivos de nuestros connacionales, hecho que violenta normas de Derecho Internacional además de vulnerar sus derechos humanos”.

El gobierno venezolano asegura que se comunicó con el ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil para “solicitar las garantías correspondientes a los nacionales venezolanos y tomar las medidas de resguardo y seguridad de sus familias y enseres”.

Las autoridades de Roraima estimaban que cada día cruzan la frontera entre 600 y 800 venezolanos. “La gran mayoría llega a la búsqueda de atención médica. Esto ha sobrecargado los hospitales, que ya no logran atender la demanda de brasileños ni de venezolanos. Incluso hay escasez de medicamentos”, señaló la gobernación en su página web en un artículo publicado el pasado 8 de mayo.

Suely Campos, gobernadora del estado, explica que “la población de Roraima, ya sea brasileña o venezolana, vive un colapso en los servicios de salud y seguridad pública”.

Los servicios médicos del estado brasileño de Roraima vieron como la demanda aumentó en un 3.500% desde 2015. La llegada masiva de venezolanos tiene en emergencia a la ciudad brasileña de Boa Vista, se estima que hay aproximadamente 50.000 venezolanos, cifra que representa el 15% de la población de la ciudad.