Expertos señalan en un número especial sobre biodiversidad de ‘Nature’ que no todo está perdido y ofrecen estrategias específicas para cambiar esa tendencia antes de que sea demasiado tarde.

El profesor Forest Isbell, del Colegio de Ciencias Biológicas de la Universidad de Minnesota, y el biólogo Andrew Gonzalez, de McGill, y coautores de ocho países de cuatro continentes proporcionan una visión general de lo que sabemos y aún necesitamos aprender sobre los impactos de la destrucción del hábitat, la caza excesiva y otras actividades humanas sobre la biodiversidad.

Además, resumen investigaciones previas sobre cómo la pérdida de biodiversidad afecta a la naturaleza y los beneficios que proporciona la naturaleza, como un estudio reciente que muestra que la reducción de la diversidad de especies arbóreas en los bosques está ligada a la caída de la producción maderera.

Sintetizando los hallazgos de otros estudios, estimaron que el valor que los seres humanos obtienen de la biodiversidad es 10 veces mayor que lo que cada país del mundo gasta en conservación hoy en día, lo que sugiere que inversiones adicionales en protección de especies no sólo reducirían la pérdida de biodiversidad, sino que también proporcionarían beneficio económico.

“Las actividades humanas están impulsando la sexta extinción masiva en la historia de la vida en la Tierra, a pesar de que la diversidad de vida realza muchos beneficios que la gente cosecha de la naturaleza, como la madera de los bosques, la alimentación del ganado de los pastizales y la pesca de los océanos y arroyos”, subraya Isbell, autor principal del artículo. “Sería prudente invertir mucho más en la conservación de la biodiversidad”, plantea.

“La biodiversidad juega un papel importante en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas que buscan asegurar el bienestar humano en el largo plazo –añade González–. Lograr los Objetivos de Desarrollo de la ONU requerirá acciones para conservar y restaurar la biodiversidad desde la escala local a la global”.