El ínclito libro Azul, es el primario de tantos libros que nacieron durante el periodo del Modernismo, es una obra de extraordinario contenido, lo más admirable es el idealismo de un joven de 21 años pero con una mente muy bien desarrollada resultado del grato placer de la lectura. Literariamente hablando, Darío es el científico de América, es orgullo para nuestra región especialmente de Nicaragua, 30 de julio es recordado por todos los que hemos leído ese preciado ejemplar, Azul nació en Valparaíso, Chile, en el año 1888.
Desde entonces surgió un nuevo movimiento literario, renovador del verso y la prosa que invadió toda la cordillera del habla española, un nicaragüense autodidacta es el maestro de todos los jóvenes talentosos de la época, fue célebre admiración de los intelectuales nacionales e internacionales.

Para entonces había mucha premura por renovar lo que hizo, el “Príncipe de las letras castellanas’’. Azul… obra clásica y maestra es polígloto, la genialidad de Darío, es inspiración para muchos escritores contemporáneos, su inteligencia era de sobra, lo demostró en sus obras, es ideal guía de la narrativa para las presentes y venideras generaciones.

El legado artístico de Rubén Darío, debe ser por todos conocido es un genio literario, que pasó más allá de las fronteras hispanoamericana, pacientemente supo vencer los innumerables obstáculos que se le presentaron en su errante vida, su talento era infinito, que diferente fuera este mundo si le dedicáramos abundante tiempo exclusivo a los instructivos libros.

Actualmente la mayoría de los jóvenes y adultos son fijos esclavos de los celulares, especialmente en su tiempo ocio… Lo que Darío relata en cada poema y cuento de este ilustre libro hoy mucho lo vivimos, mientras exista la “burguesía” este mundo no cambiará, el pobre siempre será humillado por el canalla que se cree creador del universo, como seres humanos perennemente debemos vivir familiarizados, miles de personas que tienen dinero en abundancia no aprecian el trabajo del pobre, se creen con virtudes perfectas, se creen ángeles antes sus semejantes, el cabal gusto de vivir, es ser cordialmente justo.

Por: Carlos Javier Jarquín
Carlos Javier Jarquin
Escritor y poeta