Antes de cumplirse los 10 minutos ya había entrado en acción el VAR para mostrar su valía. Costará un tiempo a los linieres medir el tempo para levantar el banderín, pero la jugada fue rápida y la apertura de Muriel, tras una pérdida azulgrana en el sector izquierdo, cogió a Sarabia muy solo. El medio cruzó con finura de zurda, y cuando gritaba el gol vio el trapo al aire. El árbitro de VAR revisó el video de la jugada, comprobó que no había fuera de juego y evitó la injusticia. La primera de esta nueva Liga.

Fue la primera salida vertiginosa de este nuevo Sevilla, agazapado de inicio y superado en el costado derecho por el empeño de Dembélé en meterse al interior y abrir pasto para Alba. Si alguien preguntó durante el Mundial qué echaba en falta Messi con Argentina, una explicación lógica es ese 18 que tira desmarques profundos en cuanto Leo se perfila para el pase. Las llegadas de Jordi obligaron a emplearse a Kjaer en el cruce, incluso con el pecho a ras de suelo. Semedo pidió penalti.No hubo caso.

A quien no se vio corto de preparación fue a Leo Messi, cómodo con el brazalete de capitán ajustado al brazo derecho. Entre líneas disfrutó dando juego, y a balón parado agradece más una falta directa que un penalti.Aprovechó una de Banega sobre Arthur, en la frontal, para empatar la final. Buscó el poste, lo encontró, tocó en la espalda del meta, volvió al palo y el rebote quedó para Piqué, que tiene instinto de goleador.

El Sevilla depositó todos sus triunfos en una contra ganadora. Menguó Sarabia, agotado tras tanta carrera para taponar líneas de pase. Pudo sacar el boleto premiado porque sus hombres tienen calidad y temple. Tras una contra llegó un córner que Vázquez cabeceó al larguero. El Mudo también tuvo una buena opción en un zurdazo desde la frontal. Falló lo que no desperdició Dembélé. Después de dos paradas excelentes de Vaclik a bocajarro, no adivinó el disparo lejano del francés.

Los cambios de Machín buscaron enmendar la papeleta. Arriesgó retirando a Mercado para meter a Ben Yedder. A punto estuvo de salirle bien. En una colada de Aleix Vidal cayó derribado por Ter Stegen y el colegiado pitó penalti, en el último minuto. El delantero francés asumió la responsabilidad, tiró a la derecha y el meta detuvo con comodidad, cerrando el partido y asegurando el título azulgrana. El primero que levanta Messi como capitán.