En el tan esperado partido de hoy entre el Real Madrid y el Barcelona se demostró que la usencia de Cristiano Ronaldo y Zinedine Zidane ha marcado un antes y un después en la historia del Real Madrid.

 

Por otro lado el Barcelona demostró que aun con la usencia de Messi pudieron sacar lo mejor del equipo, remarcando porque es llamado uno de los mejores equipos del mundo. En el Camp Nou, el equipo de Valverde goleó por 5-1 y dejó a Julen Lopetegui muy complicado para seguir como DT del conjunto blanco. Con la victoria, los catalanes volvieron a la cima del torneo, mientras que el Merengue está fuera de los puestos de copas.

El partido de hoy fue el primero en once años sin Cristiano ni Lionel quienes serían las estrellas principales de cada equipo. Teniendo a todo el público a la expectativa de que pasaría, el Barcelona ganó al finalizar el partido con el marcador 5 – 1 a su favor.

La llave para abrir el partido fue Jordi Alba quien luego de los habituales toques en mitad de cancha, el lateral se proyectó por izquierda y recibió la pelota en tres cuartos de cancha. Con un perfecto control, dejó el surco con su gran velocidad y, cuando la defensa trataba de acomodarse, sacó el centro atrás que encontró solo a Coutinho, para clavar el 1-0 con un remate bajo.

Desde el primer gol, Barcelona se hizo dueño y señor de la cancha ante un Madrid que volvía a mostrar en el campo de juego una confusión impropia para un equipo plagado de estrellas.

A los 29 minutos se festejó un hecho histórico: la primera aparición del VAR en el clásico español. El árbitro apeló al sistema de revisión y sancionó un penal que había dejado pasar, de Varane contra Luis Suárez. El mismo uruguayo concretó con un remate esquinado que dejó sin chances a Courtois, para poner el segundo gol del partido.

Al volver de los vestuarios el Real Madrid supo reaccionar, ya que luego de los 5 minutos se dieron unos rebotes dentro del área y Marcelo remató para marcar el descuento. Fue el tercer gol en los últimos tres partidos para el lateral brasileño.

El uruguayo Luis Suárez se vistió de Messi e hizo algo que el argentino tiene como costumbre, metió dos goles más y llegó al hat-trick, pero quien dio su toque final fue Vidal con un cabezazo que marco el quinto gol.