“Su bigote permanece intacto, marcando las 10 y 10, como él deseaba. Es un milagro”, han expresado Narcís Bardalet, el responsable de embalsamar a Salvador Dalí hace 28 años. Este viernes se ha realizado la exhumación del cadáver con motivo de la realización de una prueba de paternidad, informa el diario español ‘La Vanguardia’.

Según Bardalet, el cuerpo del maestro del surrealismo “es una momia, como madera”. El cadáver de Dalí estaba tan duro que los médicos forenses se vieron obligados a “utilizar una sierra eléctrica en lugar de un bisturí”.

Los restos del artista han sido exhumados por orden judicial. La catalana Pilar Abel, de 60 años, dice ser hija y heredera del famoso surrealista. Como consecuencia de la demanda presentada por esta, una jueza de Madrid ha ordenado obtener muestras biológicas de su cuerpo y realizar con ellas un examen de ADN.

Salvador Dalí

Porqué los expertos no creen que Dalí tuviera hijos

La noche de este jueves se exhumó el cadáver del pintor español Salvador Dalí —28 años después de su muerte— para extraer muestras de ADN de sus restos como parte del marco del proceso judicial que comenzó Pilar Abel, quien afirma ser hija del artista.

A pesar de que los resultados de ese análisis se pueden demorar uno o dos meses, dos especialistas en la materia se muestran escépticos ante la posibilidad de que el genio del pincel sea el padre de esa mujer.

“Dalí tenía el sexo complicado”

Ian Gibson, biógrafo de Dalí, apunta que las costumbres sexuales del pintor hacen “muy difícil” que resulte el progenitor de Abel porque “era patológicamente tímido, un ‘voyeur’ más que nada” y “el sexo lo tenía muy complicado”, aunque anula la posibilidad de que una noche sucediera “algo insólito y surrealista” y el artista “lograra poner unas gotas de esperma divino en el vientre de una mujer”.

Pilar Abel, nacida el 1 de febrero de 1956, asegura que su madre se quedó embarazada de Salvador Dalí alrededor del 1 de mayo de 1955, durante un encuentro que habrían mantenido en el pueblo catalán de Portlligat.

Versión “muy contradictoria”

Josep Playà, autor de varios libros sobre el pintor de Figueres, afirma que esa versión “es muy contradictoria”, pero el célebre pintor “jugó toda su vida a sorprender y provocar”, con lo cual “nadie está en condiciones de decir al 100 % que no sea posible”.

A Playà le resulta sospechoso que nadie del entorno del artista sea capaz de confirmar ese supuesto romance, porque la vivienda de Salvador Dalí “nunca estaba vacía” debido a que “siempre” había personas que le atendían personalmente —en la cocina, su chofer, algún secretario…—, con lo cual “el hecho de que nadie recuerde “la presencia de esta señora” le parece “una historia rocambolesca”.