Bogotá es una de las ciudades más congestionadas del planeta….eso quizás no sea noticia, lo nuevo, según el estudio INRIX de tráfico global, es que es la ciudad con el peor tráfico del  mundo, y donde sus habitantes pierden en promedio 272 horas al año en atascos de tráfico. Más que en cualquier otra ciudad…

La ciudad ocupa el  tercer lugar en la lista de ciudades con mayor congestión vial del mundo y es la ciudad donde más tiempo se pierde en el tráfico, de acuerdo con el Estudio INRIX 2018 de tráfico global.

Jorge Bohórquez, conductor de taxi que trabaja 12 horas diarias, asegura que por esta situación disminuyeron sus ingresos.

“Hace seis años cundo empecé, o sea yo ganaba mucho más de lo que gano ahorita y trabajaba menos, por ejemplo, yo de esas 12 horas que trabaja yo trabaja 9, 10 horas y ganaba mucho más de lo que me estoy ganando ahorita” declara Jorge.

La falta de una red de transporte público eficiente ha llevado a un crecimiento desmesurado del parque automotor en la ciudad. Soluciones como Transmilenio, el sistema de autobuses rápidos, se han quedado cortas ante las necesidades de bogotanos

Patricia Castro que prefiere usar a diario su vehículo particular a pesar del tráfico, nos dice: “En un tiempo tuve que utilizar Transmilenio, y realmente siento que Transmilenio en horas pico le quita la humanidad a los bogotanos. Entonces decidí meterme hora y media de trancón que aguantar tantas cosas tan horribles que se tienen que vivir en un Transmilenio”

Omar Oróstegui Restrepo, director del observatorio “Bogotá Como Vamos”, explica las razones de esta percepción: “El transporte público presenta hoy varios inconvenientes, inconvenientes en inseguridad y inconvenientes en los tiempos de espera, mucha gente se demora hoy más tratando de acceder a la estación, de acceder al bus, que ya dentro del bus y llegar a su lugar de trabajo.”

En los últimos 10 años el parque automotor ha crecido en un 93%, superando la cifra de un millón setecientos mil vehículos en Bogotá, su infraestructura vial está lejos de mejorar en la misma proporción, igual la infraestructura para medios alternativos, como la bicicleta.

Omar Oróstegui Restrepo, añade: La misma gente que, la misma proporción de aquellos que se desplazan en bicicleta son los mismos que se desplazan en carro particular, con la diferencia que el que se desplaza en bicicleta hoy en día está siendo también objeto del delito, si tanto que le hurtan la bicicleta o sus objetos personales y eso es bastante interesante porque cuando miramos en particular, vemos que las zonas donde hay mayor infraestructura para ciclistas es donde más concentración del delito y hurto a bicicletas hay en la ciudad.”

A todo lo anterior, se suma el auge de plataformas tecnológicas como Uber que incentivan el uso de vehículos particulares como forma de sustento. Coches que en el pasado permanecían largas horas estacionados, hoy circulan constantemente por la ciudad.

“Puede tener un efecto no medido, y es que como también es un mercado, mucha gente puede optar en comprarse un vehículo para ponerlo a operar en estas plataformas digitales, y al comprarse un vehículo estamos saturando aún más el parque automotor y la capacidad de infraestructura que tiene la ciudad” concluye el director del observatorio “Bogotá Como Vamos”.

Mientras tanto los bogotanos apenas pueden soñar con la vida que tendrían si vivieran en una ciudad con un tránsito vehicular más amigable.

La docente Patricia Castro dice: Tendría calidad de vida, podría dormir más, levantarme, desayunar con mi familia, hablar con mi hija en las mañanas. Y por la tarde podría ser una mamá activa, podría llegar a jugar con mi hija porque llegaría todavía de día.”

La alcaldía de Bogotá asegura que antes de terminar el año firmará el contrato para la construcción de una primera línea del metro.

Las próximas elecciones locales, que se llevarán a cabo en el mes de octubre, serán vitales para determinar el futuro de la movilidad en la ciudad.