Desde el mes de noviembre el Distrito tomó la decisión de disminuir los límites de velocidad de 60 Km/h a 50 Km/h en el marco de la campaña “Que el afán no destruya los sueños”, iniciativa ligada directamente al exceso de velocidad en la ciudad.

Según un informe del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, entre enero y septiembre del año en curso se han registrado 399 muertes de tránsito, más del 30% por no respetar los límites de velocidad, siendo la localidad de Usaquén la más accidentada.

Según Alfredo Albornoz, Gerente de Automóvil Club de Colombia “Desde Automóvil Club de Colombia queremos generar consciencia para todos los colombianos, esta es una iniciativa que debe ser atendida por todas las ciudades del país. Además de reducir las heridas por accidentes, circular a una baja velocidad puede tener otros efectos positivos en la salud; como por ejemplo, la disminución de problemas relacionados con el sistema respiratorio debido a las emisiones de los vehículos”.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el exceso de velocidad es un factor determinante en la gravedad de los accidentes de tránsito, donde los peatones tienen 80% de posibilidades de morir por el atropellamiento de un vehículo que vaya a 50km/h. Al atropellar a un peatón es similar a empujarlo desde un edificio, pues a medida que aumenta la velocidad del vehículo se hace más severo el accidente, debido a la fragilidad del cuerpo humano.

De acuerdo con reportes realizados por la Universidad Johns Hopkins en el marco de la Iniciativa de Bloomberg para la Seguridad Vial Global, el 21% de los conductores de Bogotá exceden el límite de velocidad permitido. Lo que hace primordial acciones estratégicas para atacar esta problemática con acciones de infraestructura, control y cultura vial.

Por otro lado, el exceso de velocidad disminuye la capacidad de reacción del conductor, aumenta la distancia de frenado del vehículo requerida y sus consecuencias casi siempre son mortales.

Cabe recalcar que en algunos lugares de la ciudad como zonas escolares, residenciales, comerciales y en los alrededores de los centros de salud la velocidad máxima permitida es de 30 km/h.