Un reciente informe emitido por las Naciones Unidas, cada 10 minutos fallece un niño en Yemen debido a la malnutrición extrema en la que se encuentran los menores.

Se estima que aproximadamente 22 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y 17 millones no cuentan con alimentos básicos convirtiéndose en el país con más muertes por desnutrición del mundo.

El conflicto en Yemen comenzó en el año 2015, cuando los rebeldes hutíes, aliados con Irán, tomaron gran parte del país incluida Saná, la capital. En 2017 el conflicto recrudeció cuando los hutíes atacaron Riad, la capital de Arabia Saudita, lo que conllevó al endurecimiento del bloqueo saudí a Yemen, que ha provocado una hambruna nunca antes vista.