Canadá se comprometió a asumir todos los costes para traer de vuelta toda su basura que entró en el territorio filipino, comunicó el portavoz oficial del Palacio presidencial de Malacañang, Salvador Panelo.

«El DFA [Departamento de Asuntos Exteriores] y el Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales subrayaron que el Gobierno canadiense se ha comprometido a asumir todos los costes asociados con la remisión de todos los contenedores de desechos», dijo, citado por la cadena ABS-CBN.

Panelo reiteró la promesa del presidente filipino, Rodrigo Duterte, de que si el problema de basura no se resuelve antes del 15 de mayo, Filipinas llevará toda la basura a las costas canadienses.

«El presidente está firme en que no somos basureros, así que ordenó que Filipinas no acepte más desechos extranjeros», subrayó el portavoz de Duterte.

A finales de abril pasado Duterte amenazó con «declarar una guerra» a Canadá por haber convertido su país «en un basurero».

Sin embargo, más tarde su portavoz aclaró que Duterte hizo esa amenaza en «un sentido figurado» para expresar «una gran indignación» y señaló que Filipinas no planea romper las relaciones diplomáticas con Canadá.