Candidatos ficticios.

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En estas elecciones que se aproximan para elegir congresistas, tengamos cuidado con los falsos candidatos que están disfrazados de ovejas inofensivas pero que en realidad son a la larga lobos feroces que a punta de dentelladas dadas al tesoro público, hoy lucen como politiqueros multimillonarios dándose aparentemente la gran vida a costilla de un pueblo que paga sus impuestos con la esperanza que estos sean invertidos en sus necesidades básicas insatisfechas para tener una mejor calidad de vida.

El despertar del pueblo está a la vista, así que cuando se levante en masa para reclamar sus derechos, lo bueno es que ya tiene identificados a la parranda de sinvergüenzas que pululan entre las comunidades no por sus predicaciones o dones, sino por sus podridos frutos, es decir; por la manera déspota y arrogante cómo se comportan en su día a día, no en el pulpito de un altar, sino desde el estrado donde se encuentran cuan tiranos o caciques son.

Una reconocida frase dice: “Congresistas, lo que ustedes hacen no nos deja escuchar lo que dicen” No hay entonces congruencia entre las promesas de campaña, las iniciativas y las propuestas con los hechos. ¿Cuánto daño ha hecho la clase politiquera de este país que dicen ser congresistas, pero que su actuar no es acorde a sus aparentes ofrendas?

Existe mucha confusión en un pueblo hasta el punto que los mismos politiqueros lo califica de ignorante e indiferente ante las series de dilemas que padecen, pero que cuando están en la tarea de conquistar votos, les ofrecen el oro y el moro, pero que después que están en su trono, siquiera sacan un minuto para escuchar a los que van con la ilusión de ser atendidos, encontrándose con una clásica, castiza y vulgar “pistola criolla”.

Ante este tonto proceder de los congresistas, hoy tenemos personas heridas emocionalmente, niños abusados, gente perdida, familias destruidas por la falta de oportunidades, corazones resentidos, personas estafadas y manipuladas, y la lista continua. La crisis es tan profunda que podría en cualquier momento explotar esta bomba social. El pueblo sabe hasta la saciedad que la situación que los está azotando son los robos diarios que son denunciados en los noticieros, los comentarios en la familia, en las tertulias con los vecinos y con los amigos; es algo tan tremendo que en cualquier municipio del departamento de Bolívar se está viviendo está peligrosa situación.

Mientras que esto es un asunto muy delicado en el país, y de acuerdo a datos del año 2004, la población pobre por falta de ingresos llegó a 29 millones de personas, según Ricardo Bonilla, director del estudio Macroeconomía y Pobreza de la Universidad Nacional. De acuerdo a estos datos surgen peguntas como estas: ¿Cuántos pobres monetarios por falta de ingresos hay en todo el territorio colombiano? ¿Cuánto dinero se roban del tesoro público los congresistas en contubernio con los gobernantes ordenadores del gasto? De manera que es fácil colegir que lo que tenemos son congresistas ficticios.

Gustavo Morales De León