El Skywalking es un deporte extremo muy poco conocido y practicado en América Latina, pero que el joven de 23 años Carlos Rengifo, residente de Petare (Venezuela) ha adoptado como pasión.

Rengifo, en entrevista concedida a El Cooperante, confesó temerle más a la intolerancia que a perder la vida, recordando la desagradable experiencia de haber sido detenido y golpeado, hace tres meses atrás, por funcionarios del Sebín por el ”delito” de subirse y plantar cara al imponente Parque Central.

El atleta venezolano explicó que desde los 18 años su deseo por desafiar las alturas crecía dentro de él, y esto se manifestaba en sueños donde se veía subido a la cornisa de los edificios y de allí decidió llevarlos a la realidad.

“Yo como cualquier chamo normal practicaba deportes como natación o básquet, pero luego quise ir más allá. Probando suerte en el Parkour y freerunning donde se realizan desplazamientos extremos pasando obstáculos, pero esto no fue suficiente. Allí fue donde descubrí el Skywalking y me enamore de esta disciplina”

Dijo según una nota de prensa.

Rengifo relató que comenzó a practicar en edificios de 30 a 35 pisos, haciendo saltos mortales en la cornisas, mientras iba mejorando su técnica decidió que nuevos retos iba a asumir y allí fue que decidió desafiar la cúspide de la Torre Confinanzas la cual tiene 45 pisos y 190 metros de altura.

Hace tres meses asumí mi primer gran desafío, ya que este es el segundo edificio más alto de Venezuela y el séptimo de América Latina, fue casi una misión imposible entrar a la estructura por la seguridad y luego ya en el helipuerto hice varios movimientos extremos, como guindarme de una sola mano, practiqué barras y hasta realicé salto mortal en una de las cornisas entre otros”, acotó.

El deportista es el único venezolano que practica la disciplina del Skywalking. Reveló que ha llegado a sentir miedo pero luego pasa a un estado de ‘libertad’,  mezclado de mucha adrenalina.

Mi siguiente gran reto fue conquistar la cima de las torres Parque Central, la cual tiene 60 pisos y 255 metros de altura incluyendo el para rayo donde logré subirme, allí me guindé con un solo brazo sin previo calentamiento, grabamos varios videos realizados por el fotógrafo Giovanny Chacón ejecutando movimientos extremos. Esto fue un sueño cumplido”, suspiró.

Detalló que este deporte se originó como una moda en Rusia, el cual se ha extendido a otros países como Estados Unidos, allí al menos dos decenas de jóvenes desafían el vértigo y realizan movimientos extremos en los rascacielos más grandes del mundo.

“Mi objetivo es poner el tricolor nacional en lo más alto, tengo otros nuevos retos en mente ya el país se llevará varias sorpresas de alto impacto”, manifestó.

Por último,  relató que cuando conquistó la cima de Parque Central, al ya terminar las fotografías y grabaciones fueron sorprendidos por tres funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebín), quienes los acusaron de ser terroristas y comenzaron a golpearlos.

Nos cayeron a patadas y no gritaban que éramos terroristas, por más de tres horas nos mantuvieron retenidos y hasta un celular se robaron. Gracias a Dios escondimos una de las memorias y salvamos algo del material recopilado. Sentí miedo lo confieso pero seguiré desafiando las alturas en mi querida Venezuela, soy un deportista no un delincuente”, exclamó.


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