Querido pasado vuelvo a mi vida en la ciudad. Estoy seguro de que lo entiendes, tengo demasiadas cosas que hacer. No voy a intentar explicarte lo que ya aconteció, pues se que con el tiempo sabrás como deberás recordarlo.

Yo me acordaré siempre de ti y espero que no vuelvas a sufrir tragedias carentes de sentido.

Te deseo lo mejor y sólo lo mejor siempre el presente.

Nunca volví a vivir del pasado, ni supe de sus historias. Entonces éramos diferentes, quizás tardábamos mucho en entender lo que se sentía.

La vida está fabricada de los continuos ir y venir y por cada cosa que encontrábamos siempre hay algo que tenemos que dejar atrás.

En febrero de 2020 algunos perdimos trabajos. En este tiempo hemos visto demasiadas películas y series, algunos hasta hemos leído libros.

Algunos hemos conocido a grandes personas, a personas como Isabel, Laura, José o tantos nombres con caras de bondad. En especial yo volví con mi presente para siempre.

Se que no es una buena época, que te sientes que todo te queda grande, que quizás no seas capaz de conseguir esos sueños y que no puedes con todo. Aunque en ocasiones te sientes insignificante, ten la confianza que no lo eres, y te lo digo desde un futuro próximo.

Lo que ocurre es que no te has descubierto y quizás no hayas conseguido verte.

Quizás desde el presente no pienses que no puedes confiar en ti en todo tu potencial. No te preocupes pues llegará el momento, ese instante en el que percibas el potencial que posees. Llegará ese momento, sólo tendrás que darte un poco de tiempo.

Quizás el potencial que tengas no sea ser el o la mejor ni siquiera en tener enormes metas cumplidas, y tenga mucho que ver con ser la mejor versión de uno mismo, en disfrutar de lo que hagas, confiar en ti y tus grandes cualidades.

Si bien no podemos mirar el presente y el futuro obviando las vivencias pasadas, querido pasado, pues tu forjas y condicionas ambos.

Para terminar, sólo quiero darte las gracias porque a través de ti he aprendido a ser la mejor versión de mi persona, a quererme y a valorar lo realmente es importante.
Siempre tuyo y para siempre el presente.

Por: José Luis Ortiz