Mi carta a Papa Dios

349

Papa Dios, faltando casi una semana para que finalice este año, he querido escribirte esta carta, no pidiéndote exactamente para mí, sino para todos los habitantes de mi ciudad y mi departamento; aunque finalmente yo también termine siendo beneficiado si tú me complaces con estas súplicas.

De antemano te digo, que no será suficiente esta cuartilla para anotarte todas las peticiones; pero te prometo hacer lo posible para resumirlas dejando las más importantes.

En cuanto a los asuntos de gobierno, te pido que para los próximos nos des mandatarios que además de decentes sean más humildes y menos arrogantes, demagogos y populistas, y que por lo menos, en algo, cumplan las promesas que hicieron en sus campañas políticas, y que además, entiendan que a su cargo no llegaron para el favorecimiento exclusivo de amigos y familiares, y para enriquecerse; sino para ayudar al pueblo.

No nos mandes más Registradores que por dinero adulteran los resultados electorales, alterando la decisión popular; ni nos des más Concejales que tengan el prevaricato, el cohecho, el soborno, la extorsión, el fraude, y en general, el delito y la marrullería,  como fundamento de su ejercicio político.

Acuérdate Papa Dios, de los que mueren por causa del paseo de la muerte y la mala calidad en la prestación de los servicios de salud.

No te olvides Señor de darnos mejores indicadores de calidad en la educación tanto la distrital como la departamental; y que para el próximo año mejoren los pésimos resultados obtenidos en éste en las Pruebas Saber 11, y que además disminuya la deserción escolar y el número de niños y jóvenes que están por fuera del sistema educativo.

También te pido, Padre, para que nos des autoridades civiles y militares que sean capaces de, por lo menos, atenuar los altos índices de homicidios, fleteos, atracos robos y riñas; así como gobiernos que entiendan la inclusión de lo social como forma de aminorar la delincuencia y la inseguridad.

No te olvides, de los martirizados y torturados usuarios del Sistema de Transporte Masivo que sufren por el pésimo servicio que dice prestar la empresa Transcaribe. Mándanos un gerente que además de ser competente para el cargo, deje de mentir, y le dé la cara a la  ciudadanía por las prologadas demoras, la falta de buses, la limitación horaria del servicio nocturno, y aclare cómo se desparecen los saldos en las tarjetas.

Ya por último, para cumplir mí promesa de ser breve en este petitorio, Señor mío, acuérdate que para la venidera anualidad, con un juicio justo se juzguen a los que indebidamente se han apropiado de los dineros de los pacientes hemofílicos, de la alimentación de los niños, de los subsidios de energía para los estratos 1 y 2, y en general de los sagrados recursos públicos.

Acuérdate Papa Dios, de darles entendimiento a los ciudadanos para que en las próximas elecciones comprendan que en su voto está el poder de cambiar o de seguir igual.

Gracias, Papa Dios.