Gobernar al Distrito Especial de Cartagena de Indias, no es cuestión de poca monta, es un reto difícil y mucho más, en estos momentos cruciales por los que atraviesa. El candidato que pretenda liderar y orientar el rumbo de Cartagena; no debe ser neófito ni desconocido, o escogido en conciliábulos cerrados. Porque Cartagena merece, quiere y necesita ser gobernada dignamente, y con lujo de competencia. Se requiere talento y talante, experiencia, trayectoria positiva, honestidad, humildad, independencia mental, autonomía en el ejercicio de la autoridad y del poder, capacidad de gestión y evidencias de buenos resultados, cumplimiento de compromisos con la ciudad y sus corregimientos; imprescindible tener sensibilidad social, vocación de servicio, voluntad política y administrativa.

Infortunadamente, la mayoría de los candidatos y candidatas en campaña; suelen prometer el cielo y la tierra, pero cuando son elegidos, no responden llamadas ni mensajes, no atienden, ignoran al elector, sufren de amnesia y olvidan como por arte de magia; las promesas, propuestas, compromisos, y sólo recuperan automáticamente la memoria; cuando vuelven a ser candidatos. Enfatizo que las ciudadanías libres, aspiran a que la campaña electoral, se desarrolle, por parte de los candidatos, asesores, activistas y simpatizantes; mediante la confrontación dialéctica de ideas, con respeto, tolerancia, sensatez, seriedad, sinceridad, altura intelectual y argumentación convincente. Con propuestas concretas, realizables, necesarias, convenientes, viables y financiables. Por lo que debemos luchar, porque en esta oportunidad, los electores no vayamos a improvisar, ya que Cartagena no resiste más equivocaciones.

Urgen gobernantes que no hayan defraudado la esperanza, credibilidad y confianza del pueblo. Que no se tuerzan, no se eliticen. Que no hipotequen el Presupuesto Público, por apoyo de los gamonales ni de los llamados financistas. Porque se convierten en títeres segundones. Y el interés de Cartagena y sus comunidades, siempre debe priorizarse por encima de los intereses particulares, partidistas y grupistas. No sigamos votando por candidatos cuya única Carta de Presentación, sea el poder económico, el abolengo, estrato social o el apoyo condicionado de los caciques politiqueros. Porque este pueblo no debe seguir recibiendo migajas. Lo que exige son soluciones democráticas estructurales e integrales; que derroten definitivamente; el flagelo de la corrupción, desigualdad, discriminación, desocupación, falta de oportunidades, desempleo, pobreza, violencia intrafamiliar, inseguridad, etc.

Necesitamos gobiernos donde impere la Paz con Democracia Participativa, Equidad y Justicia Social. Que propugnen por un mayor grado de diálogo, concertación y Trabajo en Equipo, con los sectores Sociales, Comunales, Solidarios, Sindicales, Pensionados, Políticos, Empresariales, Académicos, Estudiantiles, Mujeres, Jóvenes, Discapacitados, Adultos Mayores, etc.; que conduzca al Fortalecimiento de la Participación Ciudadana y Profundización del Proceso de Descentralización Administrativa, Fiscal y Política. Pero a pesar de la crisis administrativa, estamos moralmente obligados a ser optimista. Sabemos que dentro de la baraja de candidatos, existen luchadores incansables, preparados para gobernar a Cartagena. Mejoremos la actitud, no podemos ser indiferentes, apáticos, abstencionistas, conformistas, pesimistas ni menos masoquistas.

Los movimientos alternativos, partidos y sectores políticos; han comenzado a sonar nombres y a abrir el abanico en materia de aspiraciones a la Alcaldía Distrital, para el período institucional, 2020 – 2023. Plausible, que los precandidatos alternativos firmaran ese Acta de Compromiso, con base en los lineamientos del Frente Amplio de Masas Caribe; sometiéndose a Consulta Popular el 26 de mayo, para que el Ganador sea el Candidato Único Alternativo. Porque, “si no nos unimos, nos hundimos”. Indudablemente, dentro de esa baraja de aspirantes, existen luchadores incansables, comprometidos con el pueblo, preparados para gobernar. Los firmantes del Acta son: Jorge Cárcamo, Nausícrate Pérez, Édison Lucio Torres, Armando Córdoba, Dionisio Miranda, Germán Viana y Julio Carrascal, y probablemente otros que decidan cumplir fielmente los resultados de la Consulta Popular y al pueblo. Porque el poder legítimo no está en el candidato, en las maquinarias políticas, en el sector empresarial, en los financistas, ni en el gobierno. El poder soberano está siempre en el pueblo.

Por: Benjamín Maza Buelvas
Benjamín Maza Buelvas.