Vuelve y juega, slogan sacado de políticos en sus campañas proselitistas que siguen viendo como imbéciles al elector primario; en esta oportunidad y en menos de seis años hemos tenido 9 alcaldes contando con la suspensión del recién elegido ANTONIO QUINTO GUERRA VARELA, situación que nos pone en alerta porque tenemos la obligación urgente de despertar e intentar restaurar el orden moral de la clase política, funcionarios y sobre todo de las autoridades de Cartagena, que han hecho de la política, una fuente de escándalo, de inmoralidad y de corrupción. Lo grave de este problema, es que de esta manera se viene gobernando los destinos de Colombia, exalcalde detenido afrontando un prontuario de irregularidades, funcionarios detenidos por los mismos delitos, la semana pasada destituyeron 6 alcaldes en diferentes regiones del país, entre ellos repite el de Cartagena ordenado por el Tribunal Administrativo de Bolívar, a esto súmele que en lo que va corrido este año 9 alcaldes han sido capturados por corrupción: los alcaldes de Prado Tolima, Luruaco Atlántico, Cumaribo Vichada, Cáceres Antioquia, Barrancabermeja Santander, Mapiripan Meta, Majagual Sucre, Aguadas Caldas y Buenaventura Valle

En el caso de Cartagena, el magistrado Roberto Mario Chavarro suspende de manera provisional los efectos jurídicos del acto que declaró la elección de Antonio Quinto Guerra como Alcalde del Distrito de Cartagena, en el periodo institucional 2018-2019, aunque no le han notificado, argumenta el togado que por estar probado que fue elegido muy presumiblemente estando incurso en una causal de inhabilidad.

El caso, adquiere una connotación controversial frente a las diferentes posiciones políticas y jurídicas internas sobre los elementos que rodean su acontecer; sin embargo, a pesar de que con posterioridad la procuraduría había manifestado que estaba inhabilitado, el CNE en su sabiduría mayoritariamente dijo que NO lo estaba y se procede a la realización de la elecciones que lo dieron como ganador, se evidencia con este proceder una desatención a los conceptos jurídicos y el Derecho de elegir y ser elegido en contravía de la tradición que acompaña al Estado Colombiano y sus diferentes decisiones. Se describirá entonces, de forma general y cronológica las particularidades de las diferentes acciones que rodean el caso, para establecer las causas, determinar sus efectos y advertir los resultados que aún continúan siendo preliminares, con el objetivo de verificar el alcance de los instrumentos colocados por el Tribunal, la Procuraduría y el CNE, lo cierto de todo esto es que aquí debe salir un responsable y cancelar todos los gastos que permitió este proceso electoral, analizando quien o quienes son los verdaderos culpables que Cartagena vuelva a entrar en una etapa de ingobernabilidad, con una clara ambigüedad de normas y conceptos jurídicos internos que contrastan con las obligaciones del Estado Colombiano, en especial, cuando el sistema viene siendo objeto de diferentes presiones a nivel regional en la búsqueda de deslegitimar su accionar al considerarlo contrario a los diferentes intereses políticos del momento; teniendo como base que la mayoría de las casas políticas tradicionales, sectores privados, congresistas entre otros, apoyaron a QUINTO GUERRA, de ahí que nos preguntamos por qué seguir haciéndole daño a la ciudad y no se agotaron todos los recursos jurídicos para consultar si estaba inhabilitado o no, o en verdad sabiéndolo continuaron o pagaron como es costumbre en este país para elegirlo y entrarían al plan B de ternar para el reemplazo a una persona que velaría y defendería los intereses de ellos y no las del pueblo, porque lo que resulta insólito es que ni el CNE, Fiscalía ni la Procuraduría hayan tomado efectivas cartas en el asunto para impedir que se diera las elecciones y evitarle a los cartageneros la cancelación del millonario gasto que se realizó, porque la casta política toda, hasta el centro democrático que apoyaron esta campaña permitieron que se desarrollara sin medir las consecuencias que únicamente atañe a Cartagena, por eso yo sigo manteniendo en mi tesis que alguno de ellos deberían estar presos porque son personajes siniestros que tanto daño le han hecho a Cartagena, mueven sus fichas a su manera y siguen sin dejar huellas burlándose, haciendo “trampas”, y cobrando el dinero que aportaron a la campaña política malograda y de alguna manera deben recuperarlo

¡Cartagena! Que nos pasa.

Por: William Hundelhausen Carretero
Presidente Nacional APIC

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