De camino, uno de los animales que viajaba en la parte superior del vehículo olió que algo no iba bien, había tensión en el ambiente porcino del camión.

Hasta que al fin descubrió de qué se trataba cuando en su rizado rabo sintió el cosquilleo de una muerte cruel e inminente.

Entonces supo que no podía seguir en ese lugar y ni corto ni perezoso, nuestro cerdo trepó por la valla del camión y se precipitó al vacío, como muestran las imágenes captadas por un conductor que de seguro no daba crédito a lo que veía.


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