Este pasado lunes primero de octubre de 2018 falleció Shahnourh Varenagh Aznavourian, mejor conocido por su nombre francés, Charles Aznavour. Nació en (París el 22 de mayo de 1924). “Fue cantante, escritor, cantautor, guionista, actor de cine, letrista, compositor y poeta. Tuvo una educación artística desde el inicio: a los 9 años debutó como bailarín clásico, y muy pronto actor y cantante”.

Aznavour “se lanzó a la fama en 1960 luego de haber recibido durante años duras críticas por parte de quienes no creían ni en él ni en su talento. Le decían que era demasiado feo, demasiado bajito y que no podía cantar. Pero este gigante de 165 centímetros apodado “Aznovoice” por sus críticos -en un juego de palabras en inglés por “has no voice”, no tiene voz-, vendió más de 180 millones de discos en ocho décadas de una carrera maratónica que nunca abandonó. Si tú no crees en ti mismo considérate fracasado, siempre debes creer en tu potencial, si los grandes inventores hubiesen creído en los demás jamás hubiesen realizados sus geniales inventos, creer en uno mismo es ser exitoso.

Fue uno de los cantantes franceses más populares y de carrera más extensa en la historia de la música universal, siendo el más conocido internacionalmente.

“Si debe perdurar algo de mí o de mi trabajo, mis discos serán ampliamente suficientes”, escribió Aznavour en su libro autobiográfico de una puerta a la otra, publicado en 2011.
Charles Aznavour fue un brillante exitoso, a pesar de haber recibido tanto desprecio por sus contemporáneos él les demostró con magníficos hechos, que había nacido para resplandecer artísticamente por todo el mundo, al inicio de su carrera recibió infinidades de humillaciones de personas adictamente egoístas, pero nunca adoptó pensamientos contaminados, nunca pausó su idea de dejarles una hermosa herencia artística a sus futuras generaciones, (le cantó a presidentes, papas y realeza, así como en eventos humanitarios).

En una entrevista a un medio escrito de España haces unos pocos años él dijo: “A mi el éxito me llegó muy despacio me hicieron de todo, me pusieron por los suelos. No les gustaban mi voz, ni mi físico, ni lo que escribía… Yo hoy digo: mira están todos muertos yo vivo, es mi venganza”. Nunca se rindió nació sin honores como todos hoy que ha viajado nos ha dejado múltiples honores, su triunfo es cautivador y tal como dijo el presidente de Francia este lunes después de su fallecimiento: “Sus obras maestras, su timbre su resplandor único le sobrevivirán mucho tiempo”.

Tú que estás emprendiendo por el camino artístico, no te detengas por los inmundos comentarios que diariamente escuchas, las personas envidiosas nunca triunfan porque desperdician el valioso tiempo en estar criticando a los talentosos, no tienes motivo para rendirte ni ahogarte en la rudeza de quiénes no trabajan por sus metas, si quieres ser exitoso invierte tu tiempo incondicionalmente en lo que adoras, sé positivo en las distintas circunstancias que vayas viviendo, en cada peldaño que irás escalando las pruebas se sumarán y si eres débil rápidamente claudicarás.

El tamaño del éxito es conforme se trabaja, para lograr lo que anhelas debes dejarte conducir por el pensamiento mágico de tu corazón y no de tu entorno, tu entorno muchas veces es el colosal obstáculo que tienes que vencer, no dejes que el brillo de tu mente sea apagado por los perdedores. Todos somos estrellas y hemos sido creados para iluminar infinitamente, existen tres clases de personas que son estrellas; está el que brilla, el que ayuda a brillar y el que apaga el brillo, gran parte de la población es fiel a la última.
Si quieres ser parte del gremio rutilante debes tener presente, que tienes que ser valiente a resistir todas las pruebas que aparecerán en tu destino y entre más aparezcan te conviertes más fuerte y exitoso. Viajar por el camino de tus sueños no creas que es tarea sencilla, tienes que aprender a restar y sumar; restar ideas negativas y sumar experiencias a tu favor. Todos los grandes triunfadores cuando iniciaron viajar vivieron incontables dolores, y es por eso que triunfaron, entre el llanto y el dolor nace la inspiración que hace la diferencia por excelencia en nuestro universo.

Por: Carlos Javier Jarquín
Carlos Javier Jarquin
El chico poeta

Te puede interesar:

Charles Aznavour, as inmortal, el as de los poetas