En la actualidad, existen más de 8 millones de dispositivos conectados en el mundo, cifra que se estima, ascenderá hasta los 20 millones en tan solo dos años, según datos de Gartner. Teléfonos inteligentes, tabletas, computadores, GPS, relojes y televisión inteligente, que conectados generan una cantidad sorprendente de datos. Por esto, se cree que en 2025 la generación de datos llegará a los 163 zettabytes, según cifras arrojadas por IDC en el ‘Data Age 2025’.

La necesidad del análisis y la recolección masiva de datos dio lugar hace algunos años al Big Data, pero, ¿qué tiene que ver esto con los chatbots? Chatbot Chocolate, agencia especializada en esta tecnología, ha realizado un análisis con el objetivo de entender y explicar, cuál es el impacto de estos bots en el desarrollo del Big Data. Hasta el momento, las empresas obtenían información de los consumidores a través de su comportamiento en los entornos digitales frecuentados como: apps móviles o los mismos sitios web (clics, tiempo de permanencia, búsquedas, compras, entre otras actividades e intereses).

Sin embargo, los chatbots permiten al Big Data ir un paso más allá, puesto que las conversaciones con bots son más personales que sólo navegar por Internet, por esto, las compañías que lo utilizan, pueden acceder a datos del consumidor. Además, el hecho que los chatbots nazcan a partir de un análisis previo de las interacciones más frecuentes de clientes a través de otros canales.

Sin embargo, el poder del Big Data reside en el análisis. Para Juan Nates, Socio Director de Chatbot Chocolate en Colombia,tras implementar un chatbot, la empresa tiene que ser consciente de que esté tendrá que ir aprendiendo con el paso del tiempo. Toda la data recogida por el bot, ayudará a ese crecimiento. Tanto es así, que será gracias a esas conversaciones podrá llevar a cabo una una estrategia de Business Intelligence con la cual ofrecer al usuario un servicio cada vez más completo y personalizado”.

Además, los datos alcanzados no solo tienen que ser usados en el bot, también pueden reutilizarse en otros entornos, como la página web y en las redes sociales, para la elaboración de mensajes apropiados y aprovechados por otros departamentos de una misma compañía.

La relación entre Big Data y chatbots es directa, porque la información obtenida en las conversaciones, genera un valor adicional a las empresas, que pueden analizar el comportamiento de sus clientes de una forma mucho más efectiva, ya que este proceso seguido por los bots cumple en todo momento con las 3 V’s del Big Data: volumen, velocidad y variedad. En primer lugar, los asistentes conversacionales son capaces de manejar grandes cantidades de solicitudes a la vez, volumen. Recopilar información de gran diversidad, variedad y, por último, administrar y clasificar la información en menos tiempo que un ser humano, concediendo mayor velocidad.

¿Están seguros los usuarios al compartir esos datos con el chatbot?

El análisis de datos es una tarea que se realiza desde hace muchos años, con el objetivo de ofrecer una experiencia cada vez más personalizada. Lo único que ha cambiado es la fuente de información. “Hablamos de recoger la información almacenada en las conversaciones para después ofrecer respuestas más acordes con cada tipo de usuario, mejorando y personalizando cada vez más la experiencia de cada uno de ellos” asegura Ángel Hernández, Socio Director de la compañía en España.

El fin del presente análisis, es el de definir, qué debe y puede hacer el chatbot en una fase inicial, y que además sea usado como referencia para programar las respuestas que suministraría, el chatbot. Además, no podemos obviar que a través del chatbot el usuario es consciente de la información que entrega de forma voluntaria. Sin embargo, existen cientos de aplicaciones y dispositivos que almacenan datos del usuario de una forma indirecta sin que éste sea plenamente consciente de toda la información que comparte.