Este año el Festival de Hielo y Nieve de Harbin celebra su edición número 36, en la cual se destacan hermosos e inmensos paisajes, palacios, esculturas iluminadas, nadadores temerarios que se sumergen en aguas heladas y la celebración de bodas grupales.
Desde el 5 de enero, y durante un mes (o más, si el clima lo permite), locales y turistas podrán visitar Harbin, la metrópolis del noreste de China, capital de la provincia Heilongjiang y conocida como la Ciudad de Hielo.

Durante la inauguración del evento, 43 novias vestidas de encaje, abrigos y bufandas, con ramos de rosas en las manos, desfilaron con sus novios para participar en bodas grupales. Además, los intrépidos nadadores en vestido de baño desafiaron el frío glacial (-7 grados) en una piscina improvisada, cortada en la gruesa capa de hielo del río circundante, el Songhua.

Y precisamente del río Songhua fueron recogidos alrededor de 170.000 metros cúbicos de hielo, una ardua tarea realizada por un ejército de más de 100 obreros que trabajaron todos los días durante las semanas previas al evento.

El festival, organizado en uno de los lugares más fríos de China (temperaturas mínimas de -26 grados) permite a los visitantes caminar por una verdadera ciudad de hielo, iluminada con luces de neón, y es considerado el primero en la lista de los cuatro festivales de hielo y nieve más grandes del mundo, seguido por el Festival de la Nieve de Sapporo, en Japón, el Carnaval de Quebec y el Festival de Esquí de Noruega.

El precio de la entrada del festival, que ha atraído a millones de turistas desde su relanzamiento en el año 1985, luego de ser interrumpido durante la Revolución cultural, depende de las zonas que desee visitar y va desde 150 yuanes (20 euros) a 330 yuanes (42,5 euros).

La edición de este año coincide con la primera competición de esquí nórdico de la ciudad. Además, China está intensificando su promoción del turismo de nieve y hielo como preparación para los Juegos Olímpicos de Invierno que tendrán lugar en Pekín en 2022. Para esto se está construyendo una carretera entre la capital y Zhang-jiakou, una ciudad situada a unos 150 km y que acogerá los Juegos. Con este fin, el 30 de diciembre se inauguró una línea de alta velocidad que une las dos ciudades.