El último reo que cumple condena en China por las protestas de la Plaza de Tiananmen en 1989 saldrá de prisión este sábado, pero recuperará la libertad convertido en un hombre frágil y con una enfermedad mental, según reportó un grupo de derechos y un ex compañero en el penal.

Se espera que Miao Deshun salga a la calle tras una reducción de sentencia de 11 meses, según la Fundación Dui Hua, un grupo con sede en San Francisco que aboga por los derechos de los presos políticos en China.

El preso, de 51 años y ex  trabajador de una fábrica, está gravemente enfermo tras pasar más de la mitad de su vida entre rejas, manifestó John Kamm, director ejecutivo de Dui Hua, en un correo electrónico.

Tanques y soldados del ejército chino sofocaron protestas prodemocracia en la noche del 3 al 4 de junio de 1989, matando a cientos, posiblemente miles, de personas.

Las autoridades encarcelaron más tarde a más de 1.600personasen todo el país por delitos relacionados con las manifestaciones. Casi tres décadas después, la generación china más joven desconoce lo sucedido en el último gran desafío público al gobierno comunista, que sigue siendo tabú.

Dui Hua dijo en mayo que Miao quedaría en libertad el sábado. La fecha no pudo ser verificada de forma independiente. El Ministerio de Seguridad Pública y el Alto Tribunal Popular de Beijing no respondieron a las peticiones enviadas por fax para realizar comentarios.

Miao fue condenado a la pena capital con una suspensión de dos años en 1989 por arrojar una cesta a un tanque en llamas, un acto que el tribunal calificó de incendio. Su sentencia fue conmutada por cadena perpetua en 1991 y desde entonces se ha ido reduciendo.


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